Reino Unido
Las escuelas permanecieron abiertas, aunque tuvieron que enfrentar bombardeos, evacuaciones y la escasez de personal docente debido a la movilización para la guerra.
Se adaptó el currículo y los métodos de enseñanza a las restricciones de apagones y a las medidas de seguridad.
Muchos niños fueron evacuados de las ciudades a zonas rurales, continuando sus estudios en escuelas temporales o con familias de acogida.
Estados Unidos
En general, las escuelas siguieron funcionando, pero hubo interrupciones en zonas cercanas a bases militares o a la industria bélica.
Un número importante de maestros y directores masculinos se alistó, lo que provocó una escasez de docentes; las mujeres asumieron gran parte de esos puestos.
El programa educativo incorporó materias enfocadas en la ciudadanía, el patriotismo y la producción de guerra.
Alemania
Las escuelas permanecieron abiertas, pero el currículo estaba dominado por la propaganda nazi y los ideales militaristas.
Se enseñaba lealtad al régimen, ideología racial, entrenamiento físico y preparación militar.
Al final del conflicto, los bombardeos interrumpieron las clases y muchos niños fueron obligados a trabajar en fábricas o en otras áreas de apoyo al esfuerzo bélico.
Unión Soviética
Las escuelas continuaron operando pese a la escasez de docentes y a los desplazamientos provocados por evacuaciones y ocupaciones.
El currículo enfatizaba el patriotismo soviético, la industrialización y la preparación militar.
Numerosas escuelas fueron dañadas o destruidas y los recursos eran limitados.
Japón
Las escuelas permanecieron abiertas, aunque el sistema educativo estaba fuertemente influenciado por el militarismo y la veneración al emperador.
Se promovía la lealtad al Estado, el entrenamiento militar y materias vinculadas a la producción de guerra y la defensa nacional.
En los últimos años del conflicto, los bombardeos y otras condiciones de guerra interrumpieron las clases.
Conclusión
La educación infantil durante la Segunda Guerra Mundial sufrió cierres parciales, interrupciones por bombardeos y evacuaciones, escasez de profesores y una reorientación del currículo hacia los objetivos bélicos. Aun así, se hicieron esfuerzos para que los niños siguieran recibiendo instrucción, aunque bajo circunstancias difíciles.