John White estuvo fuera de la Isla de Roanoke durante tres años. Abandonó la colonia en 1587 para regresar a Inglaterra en busca de suministros, pero la guerra anglo‑española le impidió volver hasta 1590.
Cuando finalmente regresó, descubrió que la colonia estaba desierta y que todos los colonos habían desaparecido.