El principal motor detrás del interés británico en las colonias americanas era la obtención de beneficios económicos. Estas posesiones ofrecían abundantes recursos naturales —madera, pieles, tabaco y otros productos— que podían exportarse a Gran Bretaña con alto margen de ganancia. Además, las colonias representaban un mercado cautivo para los productos manufacturados británicos, lo que reforzaba la economía metropolitana bajo la lógica del mercantilismo. Por último, los británicos veían en ellas una potencial fuente de mano de obra barata, tanto libre como esclava, que alimentaría sus industrias y proyectos de expansión.
La Constitución de Huancayo de 1839 nació en medio de las convulsiones internas que desgarraban al país. Fue redactada por hombres sin ideas ni principios, en su mayoría, bajo el liderazgo del militar Agustín Gamarra, cuyo triunfo había sometido a todos los hombres y cosas. Su visión administrativa