Operación Barbarroja
La invasión de la Unión Soviética, conocida como Operación Barbarroja, fue la ofensiva del Eje contra la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. Es considerada la mayor invasión terrestre de la historia y una de las más mortíferas.
Inicio y avance inicial
El 22 de junio de 1941, la Alemania nazi y sus aliados lanzaron una masiva invasión. En pocos meses, las fuerzas alemanas ocuparon vastas áreas del territorio soviético y, a finales de año, llegaron a las afueras de Moscú.
Estancamiento y contraofensiva soviética
Aunque el avance alemán fue rápido, el Ejército Rojo logró detenerlo antes de que la capital cayera. A partir de entonces, el frente oriental se convirtió en un sangriento estancamiento que duró varios años.
Consecuencias para la URSS
La invasión provocó la muerte de millones de soldados y civiles soviéticos y devastó la economía del país. Sin embargo, la resistencia y la capacidad industrial soviética permitieron revertir la situación y, finalmente, derrotar a Alemania.
Batallas clave
- Avance inicial alemán: Llegada a las afueras de Moscú a finales de 1941.
- Batalla de Stalingrado (1942‑1943): Punto de inflexión que culminó con la derrota del 6.º Ejército alemán.
- Batalla de Kursk (1943): La mayor batalla de tanques de la historia.
- Contraofensiva soviética (1943‑1945): Empujó a las fuerzas alemanas de regreso a Alemania, culminando con su rendición.
En conjunto, la invasión de la Unión Soviética marcó un punto de inflexión decisivo en la Segunda Guerra Mundial y alteró de forma profunda el desarrollo del conflicto.