El Tratado de París (3 de septiembre de 1783)
El conflicto llegó a su fin cuando, el 3 de septiembre de 1783, se firmó el Tratado de París entre el Reino Unido y los Estados Unidos de América. Este acuerdo reconoció oficialmente la independencia de los EE. UU. y puso fin a ocho años de guerra.
Además de la independencia, el tratado estableció las fronteras del nuevo país: al oeste limitaba con el río Misisipi, al norte con los Grandes Lagos y al este con el Atlántico. Estas delimitaciones sentaron las bases territoriales de la nación emergente.
Consecuencias del conflicto
La guerra provocó graves daños materiales y humanos tanto en América como en Gran Bretaña, pero también dio origen a una república que, con el tiempo, se convertiría en una de las potencias más influyentes del mundo.