El conflicto de la Guerra del Golfo (1990‑1991) se desarrolló con una amplia coalición encabezada por Estados Unidos. A continuación, se describen los principales aliados y su contribución.
Aliados principales
Kuwait: El objetivo central de la guerra fue liberar a Kuwait, que había sido invadido y anexado por Irak en agosto de 1990.
Arabia Saudita: Actuó como aliado regional clave, permitiendo el uso de sus bases militares y aportando un importante respaldo financiero a la coalición.
Reino Unido: Contribuyó con fuerzas terrestres y aéreas; el ejército británico participó en operaciones de bombardeo y en el despliegue de tropas en tierra.
Francia: Proporcionó apoyo aéreo y naval, realizando ataques aéreos, operando en el Mediterráneo y participando en la liberación de la ciudad de Kuwait.
Egipto: Envió una numerosa fuerza terrestre que jugó un papel esencial en la protección de la frontera saudí con Irak.
Siria: A pesar de tensiones con EE. UU., envió tropas y apoyo logístico a la coalición.
Otros países árabes
Qatar, Omán, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos aportaron diversos tipos de apoyo, desde bases aéreas hasta asistencia logística y financiera.
Apoyo adicional
Turquía permitió el uso de su espacio aéreo y de instalaciones militares. Pakistán brindó asistencia logística e inteligencia.
En conjunto, esta coalición internacional fue fundamental para lograr la liberación de Kuwait y la derrota de las fuerzas iraquíes.