Historia de Europa

Los crímenes de Göhrde y la desaparición de Birgit Meier

Los crímenes de Göhrde conmocionan en 1989

El 12 de julio de 1989, dos recolectores de bayas encontraron los cuerpos de Ursula y Peter R., una pareja de Hamburgo‑Bergedorf, en el bosque estatal de Göhrde, al este de Lüneburg. Los cadáveres estaban ya muy descompuestos, lo que evidenciaba la frialdad del asesino, que disparó a la segunda pareja a menos de 800 m del primer crimen, sin ser detectado por la policía que acababa de asegurar la escena.

Desaparición de Birgit Meier pasa desapercibida

Pocos días después, la empresaria de 41 años Birgit Meier desapareció sin dejar rastro en Lüneburg. Su caso quedó en la sombra debido a la atención que generaron los asesinatos de Göhrde, un error que tendría graves consecuencias tres décadas más tarde.

El marido sospechado y la investigación en Lüneburg

Las autoridades apuntaron inicialmente al exmarido de Birgit, que había sido la última persona en verla con vida y no disponía de coartada. Sin embargo, la investigación se centró poco en otras pistas.

Kurt‑Werner Wichmann, el sospechoso principal

Wolfgang Sielaff, entonces jefe de la Oficina Estatal de Policía Criminal de Hamburgo y hermano de la desaparecida, conocía a Wichmann, un jardinero de cementerio con antecedentes por violación y tentativa de asesinato. Wichmann había tenido varios contactos con Birgit, incluso días antes de su desaparición.

Operación policial y errores críticos

En 1993, al ejecutar una orden de registro en la casa de Wichmann en Adendorf, los agentes cometieron graves fallos: llegaron cuando el sospechoso estaba en el trabajo y, tras llamarlo, éste regresó y huyó. En la vivienda hallaron una habitación con puerta insonorizada y, en el jardín, un coche deportivo enterrado cuyo baúl olfateó con perro detector.

Descubrimientos: coche enterrado, esposas con sangre

Entre los hallazgos se encontraban armas de pequeño calibre, silenciadores, cuchillos, narcóticos y, en unas esposas, pequeñas manchas de sangre. Semanas después, el BKA inspeccionó la propiedad y confirmó el coche enterrado.

El suicidio de Wichmann y la clausura del caso

Tras ser detenido en Heilbronn por posesión de un subfusil desmontado y 100 cartuchos, Wichmann se ahorcó en su celda el 25 de abril de 1993, dejando una carta de despedida con pistas crípticas. Legalmente, el expediente se cerró y se ordenó la destrucción de pruebas, lo que supuso un error irreparable.

Reapertura del caso por Wolfgang Sielaff

Tras retirarse, Sielaff formó un equipo privado de investigación que, con ayuda de expertos forenses, fiscales y médicos, reabrió tanto el caso de Birgit Meier como el de los asesinatos de Göhrde, creando los grupos EG Iterum y EG Göhrde.

Avances forenses: ADN en las esposas y en los coches

El análisis de ADN de las esposas encontradas reveló sangre de Birgit Meier, confirmando su presencia en manos de Wichmann. Asimismo, pruebas de ADN extraídas de los asientos de los vehículos de las víctimas de 1989 coincidieron con el perfil genético de Wichmann.

Localización del cuerpo de Birgit Meier

En 2017, el equipo cavó en la zona del garaje de Wichmann y descubrió una cavidad con restos óseos humanos. La autopsia confirmó que los huesos pertenecían a Birgit Meier, quien había sido asesinada a tiros en la cabeza, al igual que una de las víctimas de Göhrde y otra de 1968.

Posibles crímenes adicionales y la fase final

Las investigaciones de 2018 y 2020 permitieron recolectar alrededor de 400 objetos y realizar búsquedas exhaustivas con perros y excavadoras. Hasta la fecha se han atribuido a Wichmann cinco asesinatos confirmados; la hipótesis de que fuera responsable de más de 200 delitos sigue sin pruebas concluyentes. En 2020, la policía declaró el caso como "frío", aunque sigue abierto a nuevos indicios.