Historia de Europa

El efímero sueño de Hamburgo con el gran tubo postal neumático

El 13 de septiembre de 1960 se celebró la ceremonia de inicio de obras del gran tubo postal neumático de Hamburgo, marcando el comienzo de una instalación única en el mundo. Sin embargo, apenas 16 años después, en 1976, el proyecto llegó a su fin, aunque aún quedan algunos vestigios que testimonian su existencia.

Por Marc‑Oliver Rehrmann, NDR.de

Quien pasee con atención por el centro de la ciudad notará pequeñas tapas de hierro fundido incrustadas en las aceras con la inscripción «Post». Se trataba de accesos a una oficina de correos subterránea, una de las escasas señales visibles del gigantesco tubo postal. Lo que pocos sabían es que bajo el pavimento existían tuberías por las que la Bundespost enviaba “cápsulas de cartas” de una oficina a otra desde 1962.

Pruebas iniciales y puesta en marcha (1962)

Dos meses después de la ceremonia, se realizaron las primeras pruebas en un tramo de unos 450 m. El 8 de febrero de 1962, el ministro de la Bundespost, Richard Stücklen, pulsó el “botón rojo” y activó la ruta de prueba de 1 800 m que conectaba la oficina 11, cercana al Rödingsmarkt, con la oficina principal de la estación central. La transmisión se anunció esa misma noche en la Tagesschau.

La tormenta de 1962 daña el sistema

Poco después del inicio, la gran tormenta que azotó Hamburgo inundó los sótanos de la oficina 11, dejando las máquinas bajo dos metros de agua. Afortunadamente, los tubos subterráneos no se llenaron, lo que permitió que, tras medio año de reparaciones, el sistema volviera a operar.

Capacidad de transporte y expansión

Con la introducción de cápsulas más largas, la capacidad teórica alcanzó los 600 000 sobres por hora. Expertos de Israel, EE. UU., Corea del Sur, Canadá y la URSS visitaron la instalación para estudiar esta innovación única.

Velocidad frente a los vehículos de reparto

El tubo permitía transportar las cápsulas a 58 km/h, realizando el trayecto en dos minutos y medio, frente a los 20 minutos que a veces tardaban los vehículos de reparto en hora pico.

Red de tuberías prevista

En octubre de 1965 se puso en marcha la línea de sentido contrario, creando un tráfico circular de 4 000 m. A partir del 1 de diciembre de 1965 se comenzaron a enviar correos reales. Los planes contemplaban una red de 15 km y, a largo plazo, superar los 49 km, incluyendo una conexión con el aeropuerto y oficinas en Wilhelmsburg y Harburg.

Problemas operativos y costes

Los costes operativos resultaron ser casi el doble que los del transporte tradicional. Además, con el tiempo los tubos se volvieron cada vez más propensos a fallos: las cápsulas se atascaban con frecuencia. Según el investigador Ulrich Alexis Christiansen, las vibraciones del tráfico y las obras constantes dañaban las tuberías, que a menudo quedaban apenas bajo la superficie.

El legado bajo la ciudad

En 1976 se desmantelaron las máquinas y se rellenaron los conductos. Sólo bajo el puente Graskeller, cerca del Rödingsmarkt, quedan visibles algunos tramos. La asociación Hamburger Unterwelten ofrece visitas guiadas donde se pueden ver estos restos, acompañados de fotos y objetos históricos.