Historia de Europa

Del cine de escombros a la capital cinematográfica: de Real‑Film a Studio Hamburg

Con escasos decorados, sin estudio y escombros por todas partes, el 1 de marzo de 1947 se rodó la primera película del predecesor de Studio Hamburg, Real‑Film, fundado el 10 de enero de 1947. Hoy la compañía produce series como “Großstadtrevier”.

Por Kathrin Weber

Un pequeño salón en una antigua sala de baile sirvió de estudio, los actores eran desconocidos y un vagón de circo se usó como vestuario. El glamour de Hollywood tuvo que adaptarse a la dura realidad de la posguerra en Hamburgo.

“Arche Nora”: utilería del mercado negro

Los realizadores improvisaron al máximo. Una vieja barcaza en la Bille sirvió de fondo para las tomas exteriores, el equipo técnico se tomó prestado de la DEFA de Berlín Oriental y la utilería llegó del mercado negro. Incluso el pollo necesario para la escena se alquiló a un huerto urbano.

Walter Koppel consideró lógico prescindir de artificios costosos: “No queremos hipocresía; sería deshonesto filmar con grandes presupuestos en una Alemania destrozada”. La producción reflejaba la escasez cotidiana de la ciudad bombardeada, pero también ofrecía una solución: en “Arche Nora” una joven, tras perderlo todo, contempla el suicidio; su marido está traumatizado por la guerra; dos jóvenes náufragos los rescatan.

Un cine de escombros que anima

“Optimismo sin trivializar”. El público de la posguerra valoró la sinceridad de “Arche Nora”. Tras el estreno el 6 de febrero de 1948 en el Teatro Waterloo, Der Spiegel escribió: “La película dice sí a la vida sin optimismo barato ni trivializaciones, con jóvenes que realmente son jóvenes”. El historiador del cine Michael Töteberg explica que estas “películas de escombros” también funcionaron como películas de reconstrucción: el público no salió deprimido.

Base para una industria cinematográfica

Más importante que el éxito inmediato, “Arche Nora” marcó la chispa que convirtió a Hamburgo en una ciudad cinematográfica. “Esta será nuestro primer paso en Hamburgo y sentará las bases para una producción permanente con proyección internacional”, afirmó Gyula Trebitsch al iniciar el rodaje.

En otoño de 1948 la compañía ya contaba con su propio estudio en Tonndorf, que se amplió en los años siguientes. Para 1950 se habían realizado doce películas más, con estrellas como Willy Fritsch, O.W. Fischer, Marianne Hoppe y Zarah Leander.

“El capitán von Köpenick” y el reconocimiento internacional

El gran salto internacional llegó en 1956 con “El capitán von Köpenick”, dirigida por Helmut Käutner y protagonizada por Heinz Rühmann. La película atrajo a diez millones de espectadores en Alemania y obtuvo una nominación al Oscar a la Mejor Película Extranjera, además de seis premios en los Deutscher Filmpreis. Le siguieron clásicos como “Das Herz von St. Pauli” con Hans Albers o “Die Zürcher Verlobung” con Liselotte Pulver.

Quiebra de Real‑Film y giro a la televisión

En 1960 la televisión empezó a ganar importancia. Mientras Trebitsch apostó por el nuevo medio, Koppel permaneció escéptico y siguió creyendo en el cine. Sus caminos se separaron: Real‑Film se renombró Real‑Film Walter Koppel KG y continuó con largometrajes, pero se declaró en quiebra en 1965.

Junto a la filial publicitaria del NDR, NWF, Trebitsch fundó Real‑Film Atelierbetriebsgesellschaft mbH, que poco después pasó a llamarse Studio Hamburg y se enfocó principalmente en la producción televisiva y el alquiler de sus estudios.

Éxitos televisivos de Studio Hamburg

Desde entonces Studio Hamburg se especializó en series que conquistaron tanto al público alemán como al extranjero. En los años 60 surgieron “¡Llámame Cox!” con Günther Pfitzmann, “Gertrud Stanitzki” con Inge Meysel, y las series policiales “Hafenpolizei” y “Polizeifunk rufe”. En 1970 se estrenó la primera entrega de “Tatort”, seguida de “Sesam Street”, “Das Traumschiff” y “Die Schwarzwaldklinik”. Hoy producen éxitos como “Rote Rosen” y “Großstadtrevier”, este último recordado por Jan Fedder, quien interpretó al policía Dirk Matthies hasta su fallecimiento en 2019.

Preparándose para el futuro en tiempos turbulentos

Actualmente Studio Hamburg es una de las mayores productoras de cine y televisión de Alemania y un importante empleador y centro de formación en la ciudad hanseática. Cuenta con alrededor de 800 empleados fijos y más de 800 freelancers, y colabora con escuelas de cine de habla alemana para impulsar nuevos talentos.

Para afrontar los cambios mediáticos, la compañía ha ampliado su catálogo con series de eventos como “Die Toten von Marnow” y documentales de gran producción como “Die Affäre Borgward”.