En marzo de 1949, Max Herz y Carl Tchilling‑Hiryan fundaron una empresa de torrefacción de café en Hamburgo. Su idea revolucionaria consistía en enviar café por correo. Hoy, Tchibo es un gigante minorista.
Los dos comerciantes comenzaron su proyecto enviando los granos de café Tchilling por correo; pronto la marca pasó a llamarse Tchibo. En la posguerra atrajeron a los clientes ofreciendo café, considerado un lujo, empaquetado como regalo dentro de paños de cocina o pañuelos. Con el auge económico, introdujeron envases reutilizables para sus compradores.
La primera tienda Tchibo abre en Hamburgo en 1955 – con bar
Aunque Carl Tchilling‑Hiryan abandonó la empresa, Max Herz siguió innovando. En 1955 se inauguró la primera tienda Tchibo en la calle Caffamacherreihe, en el distrito de Neustadt, Hamburgo. Allí los clientes podían probar el “Gold‑Mocca”, el café más vendido de Alemania, recién envasado. Herz, junto a su esposa Ingeburg, recorrió el país en busca de ubicaciones exclusivas; diez años después la cadena contaba con 400 tiendas.
Los años 60: expansión del surtido
Vender sólo en sus propias tiendas ya no bastaba. A partir de 1963, panaderías y confiterías se convirtieron en puntos de venta de los “depósitos de frescura” de Tchibo. Al mismo tiempo, la variedad de cafés especiales que los clientes podían degustar en las tiendas siguió creciendo.
En 1965 Max Herz falleció inesperadamente; su hijo Günter tomó la dirección y continuó la expansión.
Los años 70: artículos de uso cotidiano
Para 2021 Tchibo contaba con unas 550 tiendas solo en Alemania. En la década de 1970 la compañía amplió su oferta con productos que no tenían relación con el café: textiles para el hogar, ropa, utensilios de cocina, juguetes, joyería y electrónica. Desde 1973, por motivos legales, dejó de regalar los “regalos” junto al café; esos artículos pasaron a venderse en las tiendas, marcando el inicio de los actuales “mundos temáticos”.
En 1971 lanzó su primer café suave y, poco después, comenzó a ocupar estanterías en supermercados.
1980: convertirse en el cuarto mayor tostador del mundo
En 1984 introdujo un nuevo proceso de tostado que supuestamente aumentaba la productividad de los granos y cambió el formato de venta a paquetes de 400 g, abandonando el tradicional libra. Ante la caída de las ventas, volvió al envase de una libra.
Con la adquisición del competidor Eduscho en 1997, Tchibo se posicionó como el cuarto mayor tostador de café a nivel mundial.
“Un mundo nuevo cada semana”
Los comercios Tchibo empezaron a renovarse semanalmente, ofreciendo una gama cada vez más diversa: textiles, electrodomésticos, juguetes, joyería, e incluso coches, viajes y energía eléctrica verde. En 2015 la empresa decidió abandonar este último segmento después de cinco años.
Del café filtrado tradicional a la edición barista
En el ámbito del café, el gigante minorista, todavía 100 % propiedad de la familia Herz, sigue adaptándose a las tendencias. Ya sea que el consumidor prefiera filtro manual, cápsulas, máquinas automáticas o portafiltros, Tchibo dispone de una solución.
De una pequeña cafetería a un conglomerado con una facturación de 3,12 mil millones de euros en 2019 y más de 11 000 empleados en todo el mundo, Tchibo es una auténtica historia de éxito hamburgesa.