Historia de Europa

Explosión de la presa: el colapso del Canal Lateral del Elba

El 18 de julio de 1976, apenas 33 días después de su inauguración, el Canal Lateral del Elba sufrió una catástrofe: una rotura de presa provocó que el agua se desbordara a gran velocidad, iniciando una carrera contra el tiempo.

Inundación de 15 km²

Durante la ceremonia de apertura el 15 de junio de 1976, el canal de 115 km, que atraviesa la Lüneburger Heide y conecta el Elba con el Canal Mittelland, fue aclamado como la obra del siglo. Sin embargo, el domingo 18 de julio, alrededor de las 11 h, los bomberos recibieron una llamada de emergencia por una fuga en una alcantarilla bajo un estrecho paso cerca del pueblo de Erbstorf, al norte de Lüneburg. El agua salió disparada del cauce superior, erosionó el lecho y, en cuestión de minutos, el canal colapsó a lo ancho.

Desde el aire se observó la magnitud del siniestro: el agua se extendió sobre aproximadamente 15 km², afectando gravemente a Erbstorf, donde sótanos se inundaron y paredes cayeron. Las brigadas locales se vieron sobrepasadas; se activó la alerta de desastre y se solicitaron helicópteros. A la respuesta se sumaron la Agencia Técnica de Socorro, la Cruz Roja, las Fuerzas Armadas alemanas y la Guardia Federal de Fronteras.

La compuerta de seguridad

El portón de seguridad de Erbstorf, situado al norte del punto de ruptura, evitó que la catástrofe fuera mayor. Estas compuertas, instaladas en canales artificiales, sirven para detener el flujo total en situaciones críticas. La compuerta de Erbstorf tardó una hora y media en cerrarse, tiempo durante el cual el agua siguió llegando desde el norte. Por el sur, la compuerta más cercana estaba a 45 km (Wieren), y el bloqueo de la esclusa de Uelzen estaba a 40 km, lo que dificultó la contención.

Se intentó usar una embarcación de 400 m al sur del punto de rotura como dique improvisado, pero los cables de acero se rompieron y la nave encalló.

Los tanques entran al canal

La Brigada de Tanques 8 de la Bundeswehr, con sede en Lüneburg, propuso crear una barrera usando sus vehículos de varios toneladas. Los tanques cruzaron la dique y se posicionaron junto a la nave, mientras piezas de metal pesado reducían el caudal en el canal de unos 50 m de ancho. Voluntarios rellenaron miles de sacos de arena para tapar los huecos restantes.

Tras 15 horas de trabajo, alrededor de las 3 h del lunes, la corriente quedó contenida y el canal se cerró. La alerta de desastre se levantó esa misma tarde.

Daños millonarios

Las reparaciones del Canal Lateral del Elba se extendieron durante varias semanas; se revisaron y reforzaron otros pasos subterráneos. No fue sino hasta el 24 de junio de 1977 que la navegación se reanudó en el tramo afectado. El coste de la reparación del punto de rotura ascendió a unos cinco millones de marcos, y los daños provocados por el agua alcanzaron los 15 millones de marcos, equivalentes a unos seis millones de metros cúbicos de agua. Afortunadamente, no se reportaron heridos.

Fallos constructivos

El accidente se produjo en el kilómetro 102,709 del canal, donde un estrecho paso agrícola atraviesa la vía. Los túneles, unos 15 a lo largo del canal, son puntos críticos porque allí se unen diferentes materiales y componentes. Los ingenieros de alcantarillado saben que esas zonas requieren una planificación y ejecución meticulosas. En el caso del Canal Lateral del Elba, peritos detectaron una serie de errores de construcción: juntas defectuosas que permitieron la filtración de agua, formación de cavidades bajo el lecho y, finalmente, la ruptura del asfalto‑concreto que sostenía el canal.