Historia de Europa

KZ Moringen: un campo de concentración para jóvenes

El campo de concentración de Moringen, situado en el sur de Baja Sajonia, fue uno de los primeros creados por los nacional‑socialistas. Entre 1933 y 1945 se instalaron tres campos sucesivos en este pequeño municipio del distrito de Northeim. Durante la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de los internos fueron jóvenes; el 9 de abril de 1945 las tropas estadounidenses liberaron el campo juvenil.

¿Cuál era el "delito" de esos jóvenes? Escuchar la música equivocada o vestir ropa que no coincidía con la estética del llamado Volksgemeinschaft. Según Dietmar Sedlaczek, responsable del memorial del campo, en Moringen se pretendía aislar a los jóvenes que, por sus gustos musicales (swing, jazz) o su apariencia (cabello largo, chaquetas inglesas), mostraban una actitud que el régimen consideraba una amenaza.

Los jóvenes tuvieron que construir puentes de autopista

Desde 1993 el memorial ocupa una antigua caseta de guardia. Al final de la guerra, casi 300 jóvenes y adolescentes, algunos de apenas 13 años, estaban recluidos en Moringen. Fueron obligados a trabajar tanto para empresas internas como externas, incluso participando en la construcción de puentes de la autopista A7.

Intento de encubrimiento en los años 80

Tras la guerra, la localidad intentó olvidar este episodio oscuro. En la celebración del milenio del pueblo en 1983 se votó en el consejo municipal si realmente había existido un campo de concentración, una curiosa muestra de negación histórica, según Sedlaczek.

El destino de los compañeros genera una cercanía especial

Desde 1993 el memorial acoge visitas escolares. Los alumnos muestran un interés especial al conocer la historia de sus compañeros de edad que vivieron la persecución nazi, pues "es diferente cuando se trata del destino de otros jóvenes".

Coronavirus: conmemoración digital de la liberación

El memorial había previsto un acto para conmemorar la liberación del 9 de abril de 1945, pero la pandemia obligó a cancelarlo. En su lugar, se organizará una conmemoración digital con fotos y documentos históricos que se publicarán en Facebook y Twitter antes del 20 de mayo.

Comunicar el horror mediante cómics y obras de teatro

En tiempos normales, el memorial utiliza el contacto directo y propone actividades dirigidas a jóvenes, como la obra "La Mejora", creada con el teatro de Göttingen, o cómics que abordan la persecución nazi. Además, colabora con la escuela cooperativa de Moringen. El profesor de historia Stefan von Hünen lleva a sus alumnos de 6.º y 9.º a visitar el memorial y, en cursos avanzados, organiza una semana de estudio en Auschwitz, donde también murieron internos de Moringen.

Uno de sus estudiantes, Steven Achterberg, de 18 años, escribió su tesis sobre los experimentos médicos en Auschwitz. Para él, la reflexión histórica y el compromiso político van de la mano: "Los hechos parecen lejanos, pero el resurgir de la derecha hoy nos obliga a estar más atentos para que nunca se repita".