Un desastre que cambió la costa de Frisia del Norte
El 16 de enero de 1362 una tormenta de gran magnitud azotó la costa del Mar del Norte en la región de Frisia del Norte. Los vientos violentos empujaron el agua contra los diques de madera, que se derrumbaron, y la isla de Nordstrand se fragmentó. Miles de personas murieron en las heladas inundaciones y varios pueblos desaparecieron por completo. Entre los asentamientos sumergidos quedó Rungholt, conocida como la “Atlántida del Mar del Norte”.
¿Castigo divino por la embriaguez?
Según una leyenda del siglo XVI, unos campesinos emborracharon a una cerda y la dejaron en una posada. Cuando el predicador, al percibir el fraude, intentó huir, fue retenido y obligado a beber cerveza mientras se burlaban de él. En la iglesia, el clérigo pidió a Dios que castigara a los bebedores sin fe. Poco después, una violenta tormenta se desató y Rungholt se hundió bajo el agua, interpretándose como un castigo divino.
Inspiración para poetas y escritores
El mito de Rungholt ha alimentado la imaginación de numerosos autores. Detlev von Liliencron lo evocó en su balada “Trutz, Blanke Hans” (1882) describiendo el sonido de la ciudad que se hunde y los peces que nadan en el silencio. Theodor Storm la menciona en la novela corta “Eine Halligfahrt”. Incluso hoy, los habitantes de la costa afirman que, en días de calma, se escuchan las campanas de la iglesia sumergida resonar sobre los vientos de la marisma.
Pruebas arqueológicas que confirman su existencia
Los relatos no son mera fantasía: documentos de la época y hallazgos materiales demuestran que Rungholt existió. Los arqueólogos creen que era un puerto importante para su tiempo. En el lecho de la marisma se han descubierto restos de una esclusa, lo que sugiere que sus habitantes exportaban sal hacia Renania y Flandes, y comerciaban también con lana y ámbar. La ubicación exacta sigue sin definirse, ya que el mar de Wadden cambia constantemente con las mareas, arrastrando y depositando sedimentos dos veces al día.
¿Dónde estaba Rungholt? El debate científico
Andreas Busch, originario de Nordstrand, es considerado el descubridor moderno de Rungholt. En 1921 halló en los sedimentos al oeste y sur de la Hallig Südfall postes de una esclusa, pozos, zanjas y montículos que indican una antigua asentamiento. La Oficina Estatal de Patrimonio Arqueológico de Schleswig respalda la hipótesis de Busch. En contraste, el etnólogo Hans‑Peter Dürr sitúa a Rungholt al norte de Südfall, basándose en un mapa de Johannes Mejer de 1652 y en excavaciones realizadas desde 1994, donde encontró cerámica, monedas, gemas y, según él, los restos de un barco cretense.
Operación Rungholt: ¿Comercio con Creta en la antigüedad?
Dürr sugiere que Rungholt ya era un centro comercial en la época prehistórica, recibiendo navegantes cretenses que cruzaban el Mar del Norte para adquirir ámbar hace más de 3 000 años. Sin embargo, los especialistas de la Oficina Estatal consideran los hallazgos de Dürr poco espectaculares y no han verificado la supuesta embarcación. El conflicto persiste: Dürr asegura haber entregado un plano del sitio con descubrimientos relevantes, pero la oficina no tiene constancia de dicho documento.
En resumen, aunque la ubicación exacta de Rungholt sigue siendo objeto de debate, la evidencia documental y arqueológica confirma que esta próspera comunidad existió y fue engullida por la tormenta del 1362, alimentando leyendas que perduran hasta hoy.