Historia de Europa

40 años de España en la OTAN

40 años de España en la OTAN

Hoy, la guerra en Ucrania, la expansión de la Alianza con Finlandia y Suecia, los vetos de Turquía y los escándalos de espionaje como el caso Pegasus, vuelven al debate sobre el papel de España dentro de la OTAN. La organización se encuentra en una encrucijada: ¿intervención militar directa?, ¿amenaza nuclear?, ¿posibilidad de alejarse de la influencia estadounidense? Estas preguntas marcan el contexto del próximo Cumbre de la OTAN en Madrid.

El presente nos remite al frío de la Guerra Fría, cuando Europa era un tablero de ajedrez geopolítico entre los bloques norteamericano y soviético. Recordar esa época es clave para comprender el escaso peso de España en la Alianza y el impacto que la guerra en Ucrania tiene en la opinión pública española, sobre todo al acoger la cumbre.

El Gobierno español se presenta como anfitrión, pero su credibilidad está en entredicho por su reputación política y su postura a veces ambivalente. Hasta ahora sólo se ha anunciado la invitación al presidente ucraniano Volodímir Zelenski y la seguridad del evento, el apoyo a la adhesión de Finlandia y Suecia, la preocupación por el flanco sur (Magreb, Sahara y Sahel) y el compromiso de duplicar el gasto militar en la década.

Un vistazo al pasado: la entrada de España en la OTAN

Los hitos oficiales son claros:

  • 1953: Pactos de Madrid, con EE. UU., para instalar bases aéreas y navales en territorio español.
  • Mayo de 1982: España se convierte en miembro de la OTAN.
  • 1986: Referéndum consultivo, con un 52,53 % a favor (59,4 % del censo), pero con una oposición constante.
  • 1999: Integración plena en la estructura militar de la Alianza.
  • Consecuente adhesión a la Comunidad Económica Europea.
40 años de España en la OTAN

Aunque el "sí" del referéndum no alcanzó mayoría absoluta, el "no" ha permanecido vivo en manifestaciones que reclaman «¡No a la guerra!», «¡No a la OTAN!», «¡Basta de Putin!», etc. Estos movimientos se agrupan bajo plataformas de la izquierda que piden la no intervención española en el conflicto ruso‑ucraniano y la cancelación de la cumbre.

En el aspecto militar, la contribución española ha sido notable: 17 misiones en curso con más de 3.000 soldados y guardias civiles desplegados en cuatro continentes, además de operaciones de la UE. Desde 1985, 178 militares españoles han perdido la vida (169 soldados y 9 guardias civiles). Sin embargo, ningún general español ha presidido el Comité Militar de la OTAN.

Defensores y detractores: el debate interno

El discurso se divide entre defensores (académicos, políticos de centro‑derecha, altos mandos militares) y detractores (izquierda, antibelicistas, pacifistas). La oposición histórica incluye protestas contra las bases estadounidenses, el eslogan «¡NATO no, bases fuera!», la retirada de tropas de Irak y la polémica del desfile con la bandera americana en la Parade Hispana de 2003.

Los críticos acusan a la OTAN de ser una herramienta ofensiva al servicio del capitalismo y de las industrias militares, citando intervenciones en Sudán, Somalia, Libia, Ucrania (2014), Siria, Yemen y la actual en Ucrania.

España y la OTAN frente al conflicto ucraniano

En el Congreso, el PSOE muestra una postura favorable a la Alianza, mientras que Podemos y ERC se oponen tanto a la OTAN como a la celebración de la cumbre, abogando por una solución diplomática al conflicto y denunciando el envío de armas a Kiev como prolongador de la guerra.

El ministro de Defensa ruso, Sergey Lavrov, ha afirmado que la Unión Europea se está "fusionando con la OTAN", convirtiéndose en un actor agresivo. Esta percepción alimenta la desconfianza que EE. UU. y algunos miembros de la Alianza sienten hacia España, tanto a nivel político como militar.

Por todo ello, es poco sorprendente que el 40.º aniversario de la adhesión española pase desapercibido en la agenda pública, mientras que el mes del Cumbre se perfila como escenario de nuevas protestas de la izquierda.

La verdadera cuestión ahora es qué estrategias adoptará la OTAN en los próximos diez años para garantizar la seguridad europea, cómo afrontará la amenaza nuclear rusa y cuál será el papel concreto de España en ese escenario.