Un curioso encuentro en la corte de Antíoco
En anteriores entradas del blog ya habíamos hablado de Aníbal y de Escipión. Pero un episodio poco conocido me dejó perplejo: ambos, ya exiliados, se cruzaron en la corte del rey Antíoco. Tras charlar sobre fútbol, mujeres, vino y guerras, el general romano lanzó la pregunta:
¿Quiénes consideras los mejores generales y estrategas de la historia?
La respuesta de Aníbal fue concisa:
Alexandros, Pirro y yo, en ese orden.
Escipión, intrigado, replicó:
¿Y si me hubieras vencido en Zama?
Sin vacilar, Aníbal contestó:
Entonces yo sería el primero.
¿Por qué Pyrrho?
Para mí, Aníbal es el mejor estratega; respecto a Escipión tengo poco que añadir. En cuanto a Pirro… la valoración es muy debatible.
Pirro fue rey de Epiro en el siglo IV a.C. Amplió considerablemente su territorio y ganó numerosas batallas, pero siempre a un coste devastador. En muchas de sus victorias, las pérdidas humanas y materiales superaron con creces los beneficios. De ahí surgió la expresión victoria pírrica.
Tras una estrecha victoria en la batalla de Asculum contra las legiones romanas, pronunció la frase que lo inmortalizó:
Otra victoria así y estaré perdido.
