Historia de Europa

Odoacro, el rey que vivió en dos épocas

Introducción

Esta es la decimocuarta entrega de Archienemies de Roma, realizada en colaboración con Gabriel Castelló. En ella abordamos al líder bárbaro al que la historiografía ha concedido el mérito (y la culpa) de liquidar el decaído Imperio romano de Occidente y abrir paso a la Edad Media.

Orígenes de Odoacro

Odoacro nació alrededor del año 435 d.C. Su nombre original, Audawakrs, significa “el que busca riquezas” en germánico. Era hijo de Aide‑de‑camp, consejero de Atila, y pertenecía a dos pueblos germánicos: los herulos, una tribu guerrera que había merodeado por el limes del Danubio desde el siglo III, y los scirios, menos documentados pero igualmente integrados en la estructura del Imperio tras las guerras contra los hunos.

Odoacro, el rey que vivió en dos épocas

Heruli en combate

La caída del Imperio de Occidente

En el 475 el emperador romano de Occidente, Julio Nepote, fue depuesto por Flavio Orestes, un aristócrata de origen pánfilo. Orestes colocó a su hijo adolescente, Rómulo Augústulo, en el trono, una medida que buscaba apaciguar al Imperio de Oriente pero que resultó efímera.

Odoacro, el rey que vivió en dos épocas

Odoacro amenaza a Augústulo (The Last Legion)

Orestes había contratado a germanos federados, entre ellos herulos y scirios, prometiéndoles tierras en Italia. Cuando el pago se agotó, Odoacro lideró una revuelta. Tras exigir una tercera parte de la tierra italiana sin recibir respuesta del Senado, sus hombres asesinaron a Orestes en Ticino y depusieron a Augústulo en Rávena el 4 de septiembre de 476. Esa fecha suele marcar el inicio de la Edad Media.

Relaciones con el Imperio de Oriente

En lugar de proclamarse rey, Odoacro envió una carta al emperador oriental León I el Grande solicitando el título de dux Italiae y entregó los insignias imperiales, gesto que Constantinopla aceptó. Sin embargo, el verdadero poder permanecía en manos de los germanos, que preferían mantener la apariencia de una autoridad romana mientras gobernaban de facto.

El exiliado Julius Nepos, considerado por muchos historiadores como el último emperador legítimo, fue asesinado en Dalmia alrededor del 25 de abril de 480, lo que impulsó a Odoacro a invadir la región y consolidar su dominio.

La guerra contra Teodorico

Tras trece años de gobierno, el emperador oriental Zeno envió al rey ostrogodo Teodorico para que sustituyera a Odoacro. La contienda duró cuatro años; finalmente, en 493, Teodorico invitó a Odoacro a un banquete bajo pretexto de reconciliación y lo asesinó con su propia espada. Italia pasó entonces a ser un reino gótico y el Imperio romano de Occidente quedó definitivamente en la historia.

Legado y lecturas recomendadas

Para profundizar en esta época se recomiendan dos novelas: La última legión de Valerio Massimo Manfredi (adaptada al cine) y La caída de Roma de Michael Curtis Ford, que narra la vida de Odoacro desde la época de Atila hasta su muerte como Rex Italiae.