Historia de Europa

Toda Aznárez, reina de Pamplona: la "Victoria" de la Edad Media peninsular (I)

Introducción

Las mujeres de la realeza medieval son un tema de estudio apasionante. No solo porque a menudo han sido olvidadas, sino porque sus vidas ofrecen una visión mucho más compleja que la de sus contemporáneos varones. Mientras que la genealogía de un rey suele limitarse a la sucesión de tronos de Aragón o Castilla, las reinas y princesas aparecen como piezas clave en las alianzas matrimoniales que conectaban reinos, condados y familias tanto cristianas como musulmanas.

1. Orígenes de Toda Aznárez y sus vínculos con al‑Ándalus

Todo Aznárez nació de Onneca Fortúnez, hija del rey pamplonés Fortún Garcés. En el año 860 Onneca y su padre fueron capturados por los musulmanes y llevados a Córdoba, donde permanecieron hasta alrededor de 880. Durante su cautiverio Onneca se casó con el emir Abd al‑Rahmán I, con quien tuvo un hijo llamado Muhammad. Al regresar a Pamplona, se casó con el noble Aznar Sánchez y de esa unión nació nuestra protagonista, Toda.

Así, Toda tuvo un medio hermano musulmán, Muhammad, cuyo hijo fue Abderramán III, el primer califa de Córdoba. En consecuencia, el poderoso califa era sobrino de Toda Aznárez, lo que explica la gran relevancia de sus relaciones familiares en la historia peninsular.

Además, la madre de Fortún Garcés pertenecía a la familia Banu Qasi, de origen visigodo, y era nieta de Musa ibn Musa, conocido como "el tercer rey de España" por su influencia entre los dominios cristianos y el emirato de Córdoba.

Toda Aznárez, reina de Pamplona: la  Victoria  de la Edad Media peninsular (I)

2. Matrimonio y descendencia: la red de alianzas familiares

Cuando el rey Sancho I Garcés de Pamplona quedó viudo, la nobleza buscó una esposa que reforzara la legitimidad de la nueva dinastía Jimena. La candidata ideal fue Toda Aznárez, por su linaje arista y sus vínculos tanto cristianos como musulmanes. Así, Toda se convirtió en reina consorte de Pamplona.

2.1. Hijos

De este matrimonio nacieron cinco hijos:

  • García Sánchez I, que accedió al trono en 925 y reinó hasta 970.
  • Sancha, Urraca, Velasquita y Onneca, cuyas alianzas matrimoniales fueron fundamentales para la política pamplonesa.

2.2. Las hijas y los reyes de León

Sancha se casó con el rey Ordoño II de León. A través de sus hermanas, Toda estableció vínculos con tres reinas leonesas: Onneca (esposa de Alfonso IV), Urraca (esposa de Ramiro II) y, posteriormente, su propia descendencia llegó a ser madre de los monarcas leoneses Sancho I y Ordoño IV.

Toda Aznárez, reina de Pamplona: la  Victoria  de la Edad Media peninsular (I)

2.3. Alianzas con condados vecinos

Velasquita, tras enviudar del conde vasco Munio Vela, contrajo matrimonio con un hermano del conde de Ribagorza. Sancha, viuda de Ordoño II, se casó primero con el conde de Álava, Álvaro Herraméliz, y después con Fernán González, señor del emergente condado de Castilla. Estas alianzas consolidaron la posición de Pamplona frente a sus vecinos y reforzaron la unión entre los territorios cristianos.

2.4. Vínculos con Córdoba

El sobrino de Toda, Abderramán III, se proclamó califa en 929 y se convirtió en árbitro de los conflictos entre los reinos cristianos. La relación familiar permitió a Toda intervenir en la política andalusí y, a la inversa, al califa ejercer influencia sobre los asuntos peninsulares.

3. Regencia de Pamplona y pactos con el califato

Tras la muerte de Sancho I en 925, el hijo menor de Toda, García Sánchez I, era todavía un niño. Toda asumió la regencia, inicialmente asistida por el tutor Jimeno. Cuando Jimeno falleció en 931, Toda gobernó directamente en nombre de su hijo.

En 934 Abderramán III lanzó una incursión contra el norte cristiano. Para proteger el reino, Toda reconoció al califa como señor y declaró su sumisión, intentando evitar que otros monarcas cristianos apoyaran a los musulmanes.

Sin embargo, el pacto fue efímero: en 937 el califa, tras sofocar una rebelión en Zaragoza, envió una expedición punitiva contra Pamplona por el presunto apoyo de Toda a los rebeldes.

4. Alianzas cristianas y la batalla de Simancas

En 939 el califa convocó una jihad que culminó en la batalla de Simancas. El ejército musulmán, de unos ochenta mil hombres, se enfrentó a las fuerzas cristianas lideradas por el rey Ramiro II de León, Fernán González y el conde de Monzón, entre otros. García Sánchez I, ya mayor de edad, también participó.

Tras varios días de combate, el ejército musulmán se retiró desordenado hacia el Duero, siendo aniquilado en la garganta de Alhándega. Crónicas de la época celebran la victoria cristiana y mencionan que la propia reina Toda luchó con espada, alimentando la leyenda de una "reina guerrera" comparable a Boudica.

La victoria en Simancas consolidó la posición del Reino de León y de sus aliados, y marcó un hito comparable a la batalla de Las Navas de Tolosa tres siglos después.

Conclusión

Toda Aznárez fue mucho más que una reina consorte; fue una estratega política que, a través de matrimonios, alianzas y pactos, influyó decisivamente en la configuración de la península ibérica durante el siglo X. Su legado será desarrollado en la segunda parte de esta serie.

Women in History. Toda Aznárez, la reina casamentera.

Condado de Castilla. Toda Aznárez, esposa de Sancho I Garcés de Pamplona.

Imagen: Wikimedia Commons

Árboles genealógicos elaborados por Ventura Contents para el libro De Covadonga a Tamarón.