El 19 de junio de 2020 alrededor de quinientos manifestantes ingresaron al Parque Golden Gate de San Francisco para practicar la reciente moda de derribar estatuas. Entre los objetivos estaba el busto de bronce del fraile español Junípero Serra. El autor de la estatua, lejos de ser un genocida o racista, dedicó su vida a cuidar y enseñar a los pueblos indígenas y a fundar misiones que dieron origen a muchas ciudades californianas. El hecho de querer eliminar su imagen demuestra, en mi opinión, la falta de conocimiento histórico de algunos activistas y cómo una causa noble puede ser distorsionada.
Crowd beat up on the statue after and tagged it, plus a nearby statue of Cervantes for good measure pic.twitter.com/F7foXW1ez6
— Joe Rivano Barros (@jrivanob) June 20, 2020
La estatua de Junípero Serra en el Capitolio de EE. UU.
En el National Statuary Hall del Capitolio de Washington, D.C., se exhiben 100 estatuas donadas por los 50 estados, dos por cada uno. Una de las que representa a California es la del fraile Junípero Serra, nacido en Petra (Mallorca). Hace tres años se propuso, sin éxito, reemplazarla por la astronauta Sally Ride; una medida similar sí se aplicó en 2009 cuando la estatua de Thomas Starr King fue sustituida por la del ex presidente Ronald Reagan.
Junípero Serra y la fundación de las misiones californianas
Tras la expulsión de los jesuitas de los dominios españoles en 1767, los franciscanos, bajo el liderazgo de Fray Junípero Serra, heredaron la labor evangelizadora en Alta California (actuales estados de California, Nevada, Arizona y Utah). Aunque la costa había sido explorada por Francisco de Ulloa (1536), Juan Rodríguez Cabrillo (1542) y Sebastián Vizcaíno (1602), el interior permanecía prácticamente desconocido.
En 1769 fundaron la Misión de San Diego de Alcalá (hoy San Diego) y, siguiendo el Camino Real hacia el norte, la Misión de San Francisco de Asís (hoy San Francisco). Además de la evangelización, los franciscanos crearon pueblos donde alojar a los indígenas y establecieron fuertes (del latín praesidium) para proteger el territorio. Enseñaron nuevas técnicas agrícolas, oficios de herrería y albañilería, lo que generó tensiones con la autoridad civil.
Las misiones fundadas por Serra
Durante su vida, Serra fundó nueve misiones a lo largo del Camino Real: San Diego, San Carlos Borromeo, San Antonio de Padua, San Gabriel Arcángel, San Luis Obispo, San Francisco de Asís, San Juan de Capistrano, Santa Clara Assisi y San Buenaventura.
El legado vitivinícola de los franciscanos
Para celebrar la Eucaristía necesitaban vino, un bien escaso que debía importarse desde España. Como solución, los misioneros plantaron viñedos (Vitis vinifera) alrededor de cada misión y produjeron su propio vino litúrgico. Así, los franciscanos se convirtieron en los primeros viticultores de la región. En todas las misiones fundadas por Serra se sembraron viñedos, lo que permite considerar al fraile como el "padre del vino californiano". Hoy, California es la cuarta región productora de vino del mundo, si se compara con los países.
La variedad introducida desde México se llamó uva misionera. Aunque hoy en día apenas quedan parcelas de esta cepa, la tradición vitivinícola quedó arraigada en la zona.
El origen del nombre «California»
El nombre del estado proviene del escritor español Garci Rodríguez de Montalvo (Medina del Campo, Valladolid). A comienzos del siglo XVI adaptó el romance caballeresco Amadís de Gaula y, en 1510, escribió Las sergas de Esplandián. En esta obra describe una isla paradisíaca llamada «California», basada en la creencia de la época de que la costa norte de México era una isla. Cuando los exploradores españoles llegaron a la península en el siglo XVI, adoptaron ese nombre para la región.
Curiosamente, el título original de Montalvo contiene un error: quiso usar la palabra griega ergas ("exploits") pero escribió sergas, que no existe en griego.
Conclusión
Junípero Serra no fue un opresor, sino un misionero que introdujo la agricultura, la arquitectura y el vino en California, dejando un legado que aún se percibe en la cultura y la economía del estado. Asimismo, el nombre «California» tiene sus raíces en la literatura de la época, demostrando que la historia es mucho más compleja que los relatos simplistas que a veces circulan.