No me refiero a interpretaciones teológicas, sino a fallos de edición o de impresión que alteraron el sentido original del texto bíblico, a veces con resultados cómicos o incluso blasfemos. Muchos de estos errores se han convertido en auténticos objetos de colección.
La coma blasfema
En varias ediciones de la King James Bible aparece la frase: «Y había también dos demás malhechores crucificados con Jesús». Lo correcto debería ser: «Y había también dos demás, malhechores», para que Jesús no quede incluido en ese grupo.
La Biblia de los pecadores
Se trata de la edición de 1631 publicada por Robert Barker y Lucas Martin en Londres. Un error de omisión elimina la palabra «no» en el mandamiento «No cometerás adulterio» (Éxodo 20:14), quedando «Cometerás adulterio». Los impresores fueron multados con £300 y perdieron la licencia de impresión. Hoy sólo existen 11 ejemplares.
La Biblia de los injustos
Una edición de Cambridge de 1653 contiene en la primera carta a los Corintios la frase: «¿No sabéis que los injustos heredarán el reino de Dios?», en lugar de «¿No sabéis que los malos no heredarán el reino de Dios?».
La Biblia del necio
En la edición de 1763, un Salmo dice: «El necio dice que hay un Dios en su corazón», cuando el texto correcto es «…no hay Dios». Los impresores fueron multados con £3,000 y todos los ejemplares fueron destruidos.
La Biblia del camello
La edición de 1823 contiene: «Rebeca se levantó y sus camellos», en vez de «Rebeca se levantó y sus damas».
La Biblia del impresor
En la edición de 1702, el Salmo 119 menciona: «Los impresores me persiguen sin causa», cuando debería decir «Los príncipes me persiguen sin causa».
La Biblia del vinagre
Publicada en Oxford en 1717 por J. Baskett, transforma la "parábola de la viña" en la "parábola del vinagre".
La Biblia del búho
En la edición de 1944, 1 Pedro dice: «...las mujeres estaban sujetas a sus búhos maridos», en lugar de «...sus propios maridos».
La Biblia de los responsables
La edición de Ginebra de 1562, en el Evangelio según Mateo, lee: «Bienaventurados los hacedores de lugares», cuando lo correcto es «Bienaventurados los pacificadores».
Fuentes: International Society of Bible Collectors, Theology Today, The Examiner.