Introducción
Con frecuencia se afirma que el código legal más antiguo de la humanidad es el de Hammurabi. En realidad, lo que se puede sostener con certeza es que es el código mejor conservado, pues llegó a nosotros casi completo, lo que permite reconstruir la sociedad del primer imperio babilónico. Sin embargo, extrapolar esas leyes a todo el período sumerio es un error, ya que existen siglos de diferencia y los distintos pueblos evolucionaron de forma independiente.
Códigos anteriores a Hammurabi
Antes de Hammurabi existieron varios códigos, cada uno con su propio carácter. Curiosamente, muchos de esos textos son más liberales y, en cierto modo, modernos respecto a la posición de la mujer o del esclavo. Entre ellos se destacan el Código de Gudea, el de Eshnunna, el de Naram‑Sin, el de Sargón de Akkad, el de Shulgi, el de Ur‑Nammu y el de Ur‑ukagina. Lamentablemente, la mayor parte de estos documentos llegó a nosotros fragmentada; en ocasiones sólo los conocemos porque en tablillas legales posteriores se hace referencia a ellos. Estas referencias nos indican que la sociedad sumeria era considerablemente menos machista que la babilónica posterior.
Kug‑Bau: la legisladora tabernera
En los fragmentos de leyes hallados en la ciudad de Kish, datados alrededor del 2400 a.C., aparece un código atribuido a Kug‑Bau. Lo sorprendente es que Kug‑Bau era una mujer. Es la única reina que figura en la Lista Real Sumeria y, según dicha lista, comenzó su vida como tabernera antes de ascender al trono. La lista no detalla cómo ocurrió esa transición, pero menciona que su reinado duró 100 años, cifra que probablemente se exageró; la correlación de fechas sugiere un período de unos 20 años.

Su aparición en la lista real como legisladora sugiere que sus leyes fueron apreciadas. Sin embargo, no se le reconoce como gran estratega militar, ya que su mandato terminó tras una derrota en batalla. Aun así, Kug‑Bak merece el título de la primera legisladora conocida de la historia, formando parte del selecto grupo de los pioneros del derecho. Y, por cierto, su cerveza debía ser excelente, pues la lista real no dudó en destacar su origen como tabernera.
Contribución de Joshua BedwyR, autor de In a Dark Blue World