Cuando pensamos en lenguas clásicas como el latín, a menudo imaginamos una lengua tan elegante como las estatuas que sus hablantes tallaban. Esta visión idealizada suele olvidar que, como cualquier idioma, el latín tenía su propio repertorio de insultos, improperios y expresiones groseras. En las obras de Plauto, por ejemplo, aparecen abundantes cadenas de improperios, y no es el único autor que emplea un vocabulario menos refinado que el de Virgilio.

Al igual que en cualquier lengua, el latín contaba con palabras fuertes y coloquiales. No importa cuán refinada fuera una sociedad; siempre existían clases populares con su jerga propia. Incluso Cicerón, al inaugurar sus Catilinarias con el famoso «Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?», debía haber tenido sus propios insultos a mano para la vida cotidiana.
Algunos insultos latinos
A continuación, una lista breve pero representativa de términos vulgares y despectivos que aparecen en textos latinos:
- Acerrimus: superlativo de acer, ‘muy punzante, hiriente’.
- Bustirapus: ‘saqueador de piras funerarias’, profanador.
- Caenum: ‘lodo, fango’.
- Cinaedus: ‘sodomita’.
- Fraudulens: ‘fraudulento’.
- Fraus populi: ‘estafador del pueblo’.
- Fugitivus: ‘fugitivo’.
- Fur: ‘ladrón’, de donde proviene el español furtar.
- Furcifer: ‘canalla, ladrón’; derivado de furca (horca) y ferre (llevar).
- Impudicus: ‘desvergonzado, indecente’.
- Impurus: ‘impuro’.
- Legirupa: ‘delincuente’, de lex (ley) y rumpere (romper).
- Leno: ‘proxeneta, traficante de esclavas’.
- Parricida: ‘parricida’, con el mismo sentido que hoy.
- Pathicus: ‘bastardo’.
- Periurus: ‘mentiroso, perjurista’, de ius (derecho).
- Pernicies adolescens: ‘plaga de los jóvenes, corruptor de menores’.
- Planissimus: superlativo de planus, ‘muy simple o liso’.
- Sacrilegus: ‘sacrílego, que comete actos impíos’.
- Scelestus: ‘canalla, pícaro’, de scelus (crimen).
- Sociofraudus: ‘traidor’, de socius (aliado) y fraus (fraude).
- Verbero: ‘merecedor de latigazos’, de verber (latigazo).
En cuanto a verbos, los más notorios son pedico (‘sodomizar’) e irrumo (‘practicar la felación de forma violenta’). También existían términos como fellatio para referirse a la acción misma.
Colaboración de Rubén Ríos Longares