Historia de Europa

Kalamata 1946: inicio de la Guerra Civil, EAM, Magganas… ¿Qué relata el “abuelo”?

Kalamata 1946: inicio de la Guerra Civil, EAM, Magganas… ¿Qué relata el “abuelo”?

Contexto y autor del informe

Nikolaos Papadopoulos (nacido en 1890) sirvió en los Balcanes, la Primera Guerra Mundial y la campaña de Asia Menor. En 1940, con el rango de teniente coronel, comandó el 28.º Regimiento de Infantería. Tras la evacuación a Oriente Medio, fue subcomandante de la 3ª Brigada de Montaña. Tras la liberación de Grecia, ocupó varios cargos y, al estallar la Guerra Civil, dirigió la gloriosa 2ª División de Infantería, jugando un papel clave en la derrota del Ejército Democrático de Grecia (DSE) en la batalla de Florina y en los últimos combates del conflicto.

Papadopoulos fue designado por los hombres de "el Abuelo" para redactar un informe sobre los hechos ocurridos en Kalamata entre el 18 y el 22 de enero de 1946, día considerado el preludio de la Guerra Civil. Aunque el documento refleja una perspectiva política clara, sigue siendo una fuente histórica valiosa. En él se menciona, entre otros episodios, la polémica intervención de Evangelos Magganas.

Desarrollo de los hechos

1. Huelga y tensión política (8‑18 de enero)

El 8 de enero se declaró una huelga en Kalamata por parte de varios sectores del Centro Laboral local, que pronto se extendió a empleados públicos. Los huelguistas organizaron mini‑manifestaciones ilegales con consignas como «pan y aceite para el pueblo» y «amnistía general, que se disuelvan los hititas», lo que avivó el nacionalismo.

2. Asesinato en el Café Katsaros (18 de enero)

Según el informe, una supuesta muerte de seis ciudadanos nacionalistas a manos de comunistas fuera del café Spartis enfureció a los nacionalistas. Esa misma noche, hombres no identificados —probablemente afiliados a la facción nacionalista— irrumpieron en el café de N. Katsaros, disparando con armas automáticas. Mataron al propietario del café, N. Katsaros, y al agrónomo Athanasios Lafazanos, hiriéndose a cuatro clientes.

3. Protesta comunista y respuesta de la autoridad (19 de enero)

Al día siguiente, los comunistas se reunieron frente al Centro Laboral y marcharon hacia la oficina del prefecto en protesta. El prefecto y el metropolitano intentaron calmar la situación, mientras que los representantes del comité interpartidista adoptaron una postura más confrontativa. Los manifestantes cerraron comercios, izaron la bandera nacional y, pese a la presencia policial, mantuvieron una actitud de desafío.

4. Funeral y escalada de la violencia (19‑20 de enero)

El funeral de los dos fallecidos se organizó bajo la supervisión de los comunistas y, durante el cortejo, surgieron consignas incendiarias como «venganza». Los nacionalistas, al percibir una amenaza creciente, reaccionaron con una matanza en la zona de Thouria, donde fueron asesinados dos residentes de Atenas que se encontraban en Kalamata.

5. Intervención de Magganas y secuestros (20‑21 de enero)

Temiendo una masacre de nacionalistas, los habitantes de la región se agruparon y, bajo la dirección de Evangelos Magganas, llevaron a cabo varias acciones:

  1. Un grupo de unos 100 hombres armados liberó a 32 detenidos en la comisaría de Kalamata, sin que los guardias intervinieran.
  2. Otro contingente de aproximadamente 600 personas secuestró a 36 ciudadanos en los suburbios, ejecutando en el acto a seis de ellos.
  3. En la entrada de Thouria, arrestaron al abogado Kalamón y al dirigente del KKE Korman, a quien ejecutaron al instante.

6. Intento de mediación y liberación de rehenes (21‑22 de enero)

El metropolitano de Messinia, acompañado del alcalde de Kalamata, intentó sin éxito mediar con los secuestradores en la aldea de Kurt‑Tsousi. Al día siguiente, tras la llegada de unidades del ejército desde Trípoli, los secuestradores comenzaron a trasladar a los rehenes a la aldea de Gardiki. En el trayecto, seis rehenes fueron fusilados por sus custodios.

El 22 de enero, bajo presión de las autoridades civiles y militares (prefecto, fiscal, metropolitano y oficiales británicos), se ordenó la liberación de los rehenes. A las 10 h se soltaron 15 hombres y 9 mujeres; más tarde, a las 18 h, los restantes 46 rehenes fueron entregados en Thouria y trasladados a Kalamata en coche.

Conclusiones del informe

Papadopoulos constató que, aunque los secuestradores cometieron actos de violencia extrema, la mayoría de los rehenes sólo sufrieron golpes leves. Tras la liberación, se ordenó la captura de los responsables.