La copa de Lycurgus: un milagro del siglo IV
En el siglo IV ya existían objetos que empleaban una tecnología asombrosa: la copa de Lycurgus, un vaso de vidrio dicróico que cambia de color según la luz que lo ilumina.
¿Qué es el vidrio dicróico?
Este tipo de vidrio adquiere un tono verde jade cuando se ilumina desde el frente y se vuelve rojo sangre al recibir luz por detrás. El secreto está en los nanopartículas de plata y oro incrustadas en la masa del vidrio.
Nanotecnología sin saberlo
Al examinar la copa bajo el microscopio se descubrieron partículas de plata y oro de aproximadamente 50 nm (un nanómetro es una milmillonésima parte de un metro). La interacción de esas nanopartículas con la luz produce los diferentes colores: la plata genera el verde y el oro el rojo.
Los investigadores del Museo Británico reprodujeron la composición del vaso y comprobaron que el color también varía según el líquido contenido: agua produce un verde claro, mientras que el aceite genera un tono rojo.
¿Y una prueba de embarazo?
Los tests de embarazo actuales se basan en nanopartículas de oro para detectar la hormona hCG en la orina. Si la hormona está presente, las nanopartículas forman una línea roja en el dispositivo. Dado que la copa de Lycurgus ya utilizaba la misma física de nanopartículas de oro, es plausible imaginar que, de haberlo pensado, los artesanos del siglo IV podrían haber creado la primera prueba de embarazo.
En resumen, la copa de Lycurgus es un ejemplo temprano de nanotecnología que, sin saberlo, prefiguró la base de los dispositivos médicos modernos.