Historia de Europa

Decreto real de 1492 que ordena la expulsión de los judíos de Castilla y Aragón

Decreto real de 1492 que ordena la expulsión de los judíos de Castilla y Aragón

Antecedentes

Los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, al ejercer su autoridad sobre Castilla, León, Aragón y demás dominios, observaron que ciertos cristianos habían adoptado costumbres judías y que la convivencia entre judíos y cristianos provocaba lo que consideraban herejía y apostasía.

Orden de expulsión

En el año 1492, mediante este edicto, se dispone que todos los judíos —hombres, mujeres y niños— abandonen los territorios bajo su gobierno. El plazo máximo para la salida es el 31 de julio de 1492. Quien se niegue a cumplir la orden será castigado con la muerte y la confiscación de sus bienes.

Condiciones del éxodo

  • Los judíos podrán llevar consigo sus pertenencias, salvo el oro, la plata y la moneda acuñada, que están prohibidos por la legislación del reino.
  • Se les permite vender o intercambiar sus casas, muebles y demás propiedades antes del plazo establecido, bajo la garantía de que nadie podrá dañarles o impedirles la venta.
  • Queda prohibido a cualquier noble o autoridad proteger o ayudar a un judío que se niegue a partir; quien lo haga perderá sus feudos, privilegios y bienes hereditarios.

Responsabilidad de las autoridades

Se instruye a los concejales, magistrados, caballeros, guardias y demás funcionarios de ciudades como Burgos, Granada y todas las demás localidades a hacer cumplir el edicto, publicándolo en plazas y anunciándolo mediante heraldos y notarios. El incumplimiento será penado con la confiscación de los bienes y la pérdida de cargos.

Conclusión

Este decreto, firmado por los monarcas y por Juan de la Colonia, secretario real, constituye la última medida para “proteger la fe católica” y eliminar la influencia judía de los reinos. Fue emitido en Granada el 31 de marzo de 1492.

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