Muchos, incluyéndome, sentimos que acudir al médico es un esfuerzo sobrehumano. El olor de los hospitales y la incertidumbre de los tratamientos nos ponen nerviosos, y en la Edad Media esa ansiedad estaba más que justificada.
Hemorroides (versión con enema)
El remedio consistía en introducir agua caliente o hierbas por el recto, a veces con sustancias irritantes, con la esperanza de aliviar la inflamación. El procedimiento era doloroso y, a menudo, ineficaz.
Hemorroides (cauterización con hierro al rojo vivo)
Se quemaba la zona afectada con un hierro candente. El objetivo era detener el sangrado, pero el dolor y el riesgo de infección eran enormes.
Cataratas
Los cirujanos extraían la lente opaca con instrumentos rudimentarios, sin anestesia ni antibióticos. El éxito era raro y la ceguera permanente una posibilidad frecuente.
Locura (intervención directa)
Se creía que la enfermedad mental se debía a “humores” desbalanceados. Los tratamientos incluían sangrías, purgas y, en casos extremos, la extracción del cráneo para liberar los “espíritus”.
Sangrado (remedio universal)
La sangría se aplicaba a prácticamente cualquier dolencia, bajo la teoría de que eliminar sangre enferma equilibraría los humores. La práctica provocaba anemia y, a menudo, la muerte.
Obstrucción de vejiga
Se realizaba una incisión en la zona perineal para drenar la orina acumulada. Sin antisepsia, la herida se infectaba con facilidad.
Cesárea
En la mayoría de los casos, la cesárea era una operación letal para la madre, reservada solo para casos de muerte fetal inminente. La mujer raramente sobrevivía.

Dentista
Los “dentistas” extraían dientes con alicates sin anestesia, a veces aplicando fuego o hierbas para adormecer. La infección era una amenaza constante.
Amputación
Se cortaba el miembro con una sierra o cuchillo, sin anestesia ni control de hemorragias. La mortalidad era alta por shock y septicemia.
Sala de operaciones
Las cirugías se realizaban en espacios abiertos, a menudo en la calle, con espectadores curiosos. No había esterilización y los instrumentos se reutilizaban sin desinfección.

En la Edad Media, ¿el miedo a los médicos estaba justificado?