Si buscamos la palabra congreso en el diccionario de la RAE, los significados tercero y cuarto, con inicial mayúscula, la definen como el edificio donde se reúnen los diputados de las Cortes y, en algunos países, como la asamblea nacional.
Nuestro Congreso, que en teoría es el órgano constitucional que nos representa, parece ejercer su función legislativa con la misma intención que el poeta romano Catulo describió en su obra: «pedicabo ego vos et irrumabo».
Definiciones del término “congreso”
El sentido más habitual se refiere al recinto físico de la representación política, pero existe un significado histórico y bastante diferente.
El sentido literal medieval
En la Edad Media, la palabra congreso también designaba una asamblea de médicos, parteras y clérigos a la que el marido debía presentarse para demostrar su virilidad cuando su esposa alegaba su impotencia como causa de divorcio. El hombre debía mantener relaciones sexuales delante del grupo, y si no alcanzaba el rendimiento esperado podía solicitar una segunda prueba.
Ejemplo histórico: York, 1433
En un caso de divorcio en York, en 1433, un pobre llamado John fue sometido a una prueba particularmente humillante:
Una mujer, no su esposa, le mostró los pechos desnudos y, con sus manos, manipuló su pene y testículos, intentando provocarle una erección. Según el relato, el órgano apenas alcanzó los siete centímetros de longitud, sin variar.
Esta práctica, hoy incomprensible, era la forma de validar o refutar la acusación de impotencia.
Fuente: History of sexuality – Malcolm Potts y Roger Short, Thought Library