Historia de Europa

El Despotado de Mistra y su ejército (1261‑1460): la última mirada

El Despotado de Mistra y su ejército (1261‑1460): la última mirada

Orígenes del despotado

El despotado de Mistra nació en 1259, cuando el rey Juan Palaiologos derrotó a los francos en Pelagonia y capturó al príncipe de Acaia. A cambio de su libertad, el rey cedió los castillos de Mistra, Monemvasia y Maini.

Al principio, el pequeño puesto bizantino del Peloponeso estaba bajo el mando de un comandante militar designado anualmente. Esta práctica continuó hasta 1349, cuando Manuel Kantakúzenos, hijo del emperador Ioannis Kantakúzenos, se nombró gobernador vitalicio. Antes de él, Andronikos Palaiologos Assan gobernó de 1315 a 1321, ampliando el territorio en detrimento de los latinos.

Organización militar

Manuel Kantakúzenos impulsó el desarrollo del despotado, aunque el ejército seguía siendo reducido. Según algunas fuentes, el despotado mantenía una pequeña guarnición regular en Mistra y varios pronoíares (poseedores de tierras a cambio de servicio militar).

Los pronoíares formaban cuerpos de caballería pesada equipados con lanza, espada, escudo, y armadura completa (casco y coraza). La infantería regular se dividía en dos grupos: los “satélites”, armados con casco, escudo, lanza y espada, y los arqueros, que portaban arco compuesto, casco, a veces coraza de cuero, espada y un pequeño escudo.

Los arqueros disparaban en orden denso, lanzando “rayos” de flechas bajo orden. Los campesinos, armados mayormente con arcos, luchaban de forma más dispersa y sin la disciplina necesaria para enfrentar a unidades pesadas.

Los habitantes de Mani y otras regiones montañosas (Tsakones, Melingos) aportaban lanzas, espadas, escudos y jabalinas. Más tarde, los famosos caballeros ligeros “soldados” y sus acompañantes a pie se convirtieron en la columna vertebral de las fuerzas.

Fuerzas arvanitas

En 1321, según algunas crónicas, el ejército del despotado contaba con 36 000 hombres, cifra exagerada. Manuel Kantakúzenos disponía de una guardia élite de 300 hombres y de arvanitas, refugiados al Peloponeso a finales del siglo XIV tras la persecución otomana. El despoto Teodoro I Palaiologos permitió la asentación de 10 000 arvanitas a cambio de servicio militar.

Los arvanitas luchaban como caballería ligera e infantería ligera. Con el tiempo, algunos se rebelaron bajo el liderazgo de sus propios señores, pero en general aportaron una valiosa fuerza de combate contra latinos y turcos.

Tamaño del ejército a lo largo del tiempo

En 1394‑95, las fuentes indican que Teodoro I podía reunir alrededor de 20 000 hombres; para 1417 esa cifra había descendido a 15 000. El mercenario borgoñón Jean Torzelot reportó un número similar en 1439. Otros documentos señalan que el despotado Demetrio Palaiologos contaba con 6 000 caballeros en 1458.

Mercenarios occidentales

En 1445, 300 caballeros borgoñones fueron enviados como refuerzo al despotado Constantino Palaiologos contra los turcos. En 1459, 300 mercenarios italianos llegaron al despotado Tomás Palaiologos. En ambos casos, estos pequeños contingentes se describen como la élite del ejército.

Campañas y declive

El ejército del despotado mostró competencia en asedios y emboscadas, recuperando casi todo el territorio peloponeso de los latinos, salvo los dominios venecianos. Sin embargo, carecía de capacidad para enfrentar fuerzas tácticas mayores en campo abierto.

La campaña de 1444‑45, que llevó temporalmente a las tropas del despotado hasta Pindos, terminó en una aplastante derrota contra los turcos en el paso de Hexamilía del istmo. La actitud divisoria y traicionera de Demetrio Palaiologos facilitó la captura definitiva del despotado por los otomanos en 1460.

El Despotado de Mistra y su ejército (1261‑1460): la última mirada

Santos Mercurio y Artemisa con el típico equipamiento pronoíar del período paleólogo.