En tiempos de aislamiento, la tecnología se vuelve una gran aliada y, entre muchas cosas, nos permite viajar al pasado. Acompáñame y contempla, tal como fueron en su máximo esplendor, siete de los castillos más imponentes y singulares de Europa. Gracias a arquitectos y diseñadores, hoy podemos ver representaciones y animaciones que reconstruyen estos monumentos, pese a que la mayoría se encuentre en ruinas por guerras o abandono.
Dunnottar Castle (Escocia)
Ubicado sobre un escarpado acantilado en la costa noreste de Escocia, este castillo data esencialmente de los siglos XIV y XV, aunque se sabe que su construcción es anterior.

Castillo de Samobor (Croacia)
Erigido a mediados del siglo XIII en la colina que domina Samobor, sirvió como enclave estratégico para controlar las rutas comerciales.

Castillo de Gaillard (Francia)
Fortaleza medieval del siglo XII que se alza sobre un risco en la localidad de Les Andelys, dominando el valle del Sena.

Castillo de Menlo (Irlanda)
Construido en el siglo XVI a orillas del río Corrib, en el condado de Galway, fue la residencia de la familia Blake durante siglos. En 1910 un incendio lo destruyó, cobrando la vida de la hija de la familia y una sirvienta; desde entonces la hiedra ha cubierto sus ruinas.

Castillo de Olsztyn (Polonia)
Situado en una colina empinada con vistas al río Łyna, en el noreste de Polonia, su construcción se inició a principios del siglo XIV.

Castillo de Spis (Eslovaquia)
Erigido en el siglo XII sobre una colina en la región de Spiš, este complejo de cuatro hectáreas es uno de los más extensos del mundo.

Castillo de Poenari (Rumanía)
Construido en el siglo XIII sobre un risco, es famoso por ser la fortaleza de Vlad Drácula, el príncipe que inspiró a Bram Stoker para crear al conde Drácula.

Fuente: Budget Direct.