Contexto y origen
Berenguela de Navarra (hija del rey Sancho VI el Sabio y hermana del rey Sancho VII el Fuerte) nació probablemente entre 1165 y 1170, pues se casó con Ricardo I de Inglaterra en 1191, cuando debía tener entre 21 y 26 años. Su vida antes del matrimonio está poco documentada, lo que dificulta una visión completa de su juventud.
Cómo se llegó al matrimonio
Ricardo, conocido como el “soltero dorado” de la realeza europea, ostentaba numerosos títulos (rey de Inglaterra, duque de Normandía, conde de Anjou, duque de Aquitania y conde de Poitiers) y disfrutaba de gran prestigio como guerrero y trovador. En los últimos años del reinado de Enrique II, su madre, la poderosa Leonor de Aquitania, viajó a Navarra en 1190 para buscar a Berenguela y acompañarla al encuentro con su hijo. Algunas fuentes indican que Ricardo había mostrado interés por la princesa desde su paso por Pamplona como conde de Poitiers, aunque la evidencia documental es escasa.
El matrimonio se concretó en Limassol, Chipre, el 12 de mayo de 1191, donde Berenguela fue coronada reina de Inglaterra. La ceremonia se realizó mientras Ricardo se preparaba para la Tercera Cruzada.
Vida durante la Cruzada
Tras la boda, una tormenta obligó al barco de Berenguela y de Juana, hermana de Ricardo, a refugiarse en Chipre. Allí el rey inglés tomó la isla y, poco después, partió hacia Tierra Santa. La pareja se reunió en el castillo de Acre el 6 de julio de 1191, pero la vida militar de Ricardo dejó a Berenguela al margen de las campañas. Pasó varios meses en los fuertes de la costa, sin llegar a consumar el matrimonio ni a engendrar hijos.
En 1192, tras la firma del tratado con Saladino, Berenguela y Juana abandonaron Acre el 29 de septiembre, mientras Ricardo quedó atrapado en el mar y fue capturado en Austria. Ella viajó a Roma, donde permaneció seis meses participando en los esfuerzos liderados por Leonor para lograr la liberación del rey.
Regreso a Europa y últimos años de Ricardo
En 1193 Berenguela regresó a Poitou acompañada por representantes de Aragón y Tolosa. Durante la cautividad de Ricardo, ella permaneció en la región, enfrentándose a la nobleza aquitana que buscaba recuperar su autonomía. Cuando Ricardo volvió a Inglaterra en 1194, fue coronado nuevamente en Winchester, pero su esposa no asistió a la ceremonia, probablemente por la urgencia del rey y los riesgos del viaje.
Los últimos cinco años de Ricardo transcurrieron entre guerras contra Felipe II de Francia y la construcción del castillo de Gaillard. No se registra ninguna aparición de Berenguela en los actos militares ni en la vida cortesana inglesa.
La muerte de Ricardo y el destino de Berenguela
Ricardo murió herido en el asedio de Chalus en abril de 1199. Su madre Leonor y William Marshal estuvieron a su lado, pero Berenguela no apareció, según crónicas que citan recomendaciones médicas para evitar el contacto con su esposa. Tras la muerte del rey, el obispo Hugh de Lincoln encontró a Berenguela en Beaufort “desconsolada y casi deshecha”. El nuevo rey Juan Sin Tierra y Leonor la ignoraron; el Papa Inocencio III describió su situación como la de una “mendiga humillada”.
Berenguela vivió más de treinta años después de la muerte de Ricardo, aunque su vida en la sombra quedó poco documentada. Su historia será desarrollada en la siguiente entrega de esta serie.
Para profundizar, se recomienda el libro Berenguela de Navarra, Reina de Inglaterra. La consorte de Ricardo Corazón de León de Ann Trindade, publicado por Mintzoa.