Historia de Europa

Berenguela de Navarra (II): la más humilde ex reina de los ingleses y dama de Le Mans

Berenguela de Navarra (II): la más humilde ex reina de los ingleses y dama de Le Mans

Viudez y futuro incierto

Con la muerte de Ricardo Corazón de León, la vida de Berenguela de Navarra tomó un rumbo inesperado. Al no haberle dejado herederos, sus opciones se redujeron a un nuevo matrimonio o a la retirada a un convento, sin la obligación de profesarse monja.

Su situación se complicó aún más por el turbulento contexto político: Juan Sin Tierra, sucesor de Ricardo, luchaba por mantener los territorios continentales de la Casa de Plantagenet, mientras que Felipe II de Francia y la propia Eleanor de Aquitania mostraban escasa simpatía hacia la viuda.

Acuerdos con Felipe II de Francia

En 1204 Berenguela aceptó ceder a Felipe los feudos de Falaise, Domfront y Bonneville a cambio de la ciudad de Le Mans y una suma de mil marcas esterlinas. Desde entonces se hizo llamar «la más humilde ex reina de los ingleses», aunque popularmente se le conocía como la Señora de Le Mans.

Problemas financieros

Sin contraer nuevo matrimonio, la reina viuda tuvo que reclamar repetidamente su dote a Juan Sin Tierra. En 1200 se pactó el pago de mil marcas anuales, pero la deuda se alargó durante años. En 1215 se firmó un acuerdo, sellado por el papa, que obligaba al rey a pagar dos mil marcas y dos cuotas de mil libras esterlinas. Juan incumplió, alegando la ruina de sus campañas en Francia, y falleció en 1216. Finalmente, el hijo de Juan, Enrique III, saldó la deuda (4 500 marcas) entre 1218 y 1223.

Vida en Le Mans

Durante los últimos veintiséis años de su vida, Berenguela se estableció en Le Mans, donde se ganó la simpatía de la población gracias a sus generosas donaciones a iglesias, conventos y obras de caridad. Fue protectora de la colegiata de San Pedro y defendió sus intereses frente al capítulo catedralicio, llegando incluso a abandonar la ciudad temporalmente cuando se emitió una interdicción contra la colegiata.

Sus recursos provenían también de la compra de propiedades a judíos forzados a vender bajo precios irrisorios, práctica que, aunque controvertida, aumentó su capacidad filantrópica.

Últimos años y legado religioso

En 1230, bajo el reinado de Luis IX (San Luis), Berenguela fundó la abadía cisterciense de Pietas Dei de L’Epau (Notre‑Dame de la Pietà‑Dieu). La orden cisterciense tenía vínculos tanto con Navarra como con su difunto esposo. La construcción se completó rápidamente y los monjes se instalaron en mayo de 1230.

El sello de la abadía mostraba a una dama con una cruz coronada por una paloma y la inscripción «Condesa de Normandía y de Anjou» y «Berenguela, por gracia de Dios, reina de los ingleses».

Fallecimiento y destino de su sepultura

Berenguela murió en diciembre de 1230 en Le Mans y fue enterrada en la abadía que ella misma había fundado. La iglesia fue incendiada durante la Guerra de los Cien Años, reconstruida, confiscada en la Revolución Francesa y, tras la Segunda Guerra Mundial, pasó a dominio público. En 1960 se descubrieron restos bajo la sala capitular; los análisis de la Facultad de Medicina de la Universidad de Caen concluyeron que probablemente correspondían a la reina. La estatua y los restos fueron trasladados a la nueva sala capitular, donde pueden visitarse hoy.

Fuente: Ann Trindade, Berenguela de Navarra, Reina de Inglaterra. En busca del consorte de Ricardo Corazón de León.