
Extracto del libro *The Plantagenets*.
El escenario: la muerte de Eduardo el Confesor
El 5 de enero de 1066 falleció sin descendencia Eduardo el Confesor, el último gran rey sajón que había puesto fin al breve dominio danés de los reyes Canuto y Hardecanuto. Su muerte abrió una carrera por el trono que involucró a tres figuras poderosas.
Los pretendientes al trono
- Harald Hardrada, rey de Noruega: basó su derecho en la relación con los reyes daneses que precedieron a Eduardo. Conocido como el guerrero más temido de su época, había combatido desde Escandinavia hasta Constantinopla.
- Guillermo de Normandía, apodado “el Bastardo”: reclamó el trono a través de su madre, Emma de Normandía, hermana de Eduardo. A pesar de su ilegitimidad y de ser apenas un niño cuando su padre, Roberto I de Normandía, murió, Guillermo creció decidido a conquistar Inglaterra.
- Harold Godwinson: el más cercano al linaje sajón, fue proclamado rey inmediatamente tras la muerte de Eduardo, aunque conocía bien las pretensiones de Harald y Guillermo.
La estrategia de Harold Godwinson
Consciente de que tendría que enfrentar dos invasiones —una desde el norte por Harald y otra desde el sur por Guillermo—, Harold reforzó sus defensas y mantuvo una red de espías para vigilar cualquier movimiento en las costas.
La primera batalla: Stamford Bridge
El 20 de septiembre de 1066, Harald Hardrada y su aliado, el hermano de Harold, Tostig Godwinson, desembarcaron en Yorkshire y derrotaron a los sajones en Fulford. Sin embargo, cuatro días después, Harold marchó rápidamente al norte y, en la madrugada del 25 de septiembre, sorprendió a los invasores en el puente de Stamford. En una feroz contienda, los sajones vencieron; Harald y Tostig murieron en el combate.
El rápido giro al sur: la batalla de Hastings
Al enterarse de la derrota en el norte, Guillermo movilizó su ejército cruzando el Canal y avanzó por el sur de Inglaterra. Harold, con un ejército agotado y reducido, tuvo que marchar rápidamente hacia el sur para enfrentarlo. El 14 de octubre de 1066, ambas fuerzas se encontraron en Hastings. A pesar de la valentía sajona, la táctica normanda y la fatiga de los defensores dieron la victoria a Guillermo, quien cambió su apodo de “el Bastardo” a “el Conquistador”.
La coronación y el nuevo orden
Tras la victoria, Guillermo marchó a Londres y fue coronado rey de Inglaterra en la Abadía de Westminster. La ceremonia, sin embargo, no transcurrió sin incidentes, como se relata en el artículo "La coronación de Guillermo el Conquistador".