Historia de Europa

La muerte de Arturo de Bretaña

La muerte de Arturo de BretañaEntrada tomada del libro The Plantagenets.

Antecedentes familiares

Arturo de Bretaña, nacido en 1187, era hijo póstumo de Godofredo de Anjou, uno de los descendientes de la unión entre Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania. Cuando Enrique II murió en 1189, repartió sus dominios entre sus hijos supervivientes: Inglaterra, Normandía y Anjou para su primogénito Enrique; Aquitania para Ricardo, futuro León Corazón; Bretaña, conquistada en 1166, para Godofredo. Su hijo menor, Juan, quedó excluido de la herencia, lo que le valió el apodo de Juan sin Tierra.

El peligro que representaba Arturo

A la muerte de Ricardo en 1199, Juan se encontraba como heredero aparente, pero su sobrino Arturo, hijo de Godofredo, surgía como una amenaza real. Ricardo había designado a Arturo como heredero durante la Tercera Cruzada, en parte para forjar un matrimonio ventajoso para el niño y, en parte, como advertencia a Juan por sus intentos de apoderarse de Inglaterra.

Juan temía también que la nobleza rebelde utilizara a Arturo como figura simbólica para depuesto al rey. La preocupación no era infundada: al final de su reinado, Juan enfrentó una revuelta noble que buscó apoyo en el ejército francés.

Conflictos en Bretaña y captura de Arturo

En 1196 Ricardo intentó recuperar Bretaña, ocupada por el rey Felipe II de Francia, y buscó la custodia de Arturo, entonces duque de Bretaña. Sin embargo, la madre del joven, Constanza, y la nobleza bretona lo mantuvieron bajo la protección del rey francés. Tras la muerte de Ricardo, la mayor parte de sus territorios pasaron a manos de Juan, salvo Bretaña, Anjou, Maine y Touraine, donde los nobles juraron lealtad a Arturo.

Cuando Arturo cumplió dieciséis años, Felipe II lo nombró caballero y lo prometió en matrimonio a una de sus hijas, entregándole una fuerza de doscientos hombres. En agosto de 1202, durante una incursión contra la madre de Arturo, Leonor, Juan interceptó a las tropas de su sobrino y lo capturó en Le Mans.

La muerte de Arturo de Bretaña
Felipe Augusto de Francia

Arturo fue llevado a la prisión de Falaise, donde fue humillado y encadenado. A finales de 1202, los nobles bretones y angevinos se alzaron contra Juan, acusándolo de negarse a liberar al duque y de haber ordenado su ejecución. Según crónicas contemporáneas, Juan habría ordenado inicialmente que Arturo fuera cegado y castrado; aunque la orden no se ejecutó, el rumor alimentó la rebelión.

La muerte de Arturo

En enero de 1203 Juan ofreció a Arturo la libertad a cambio de jurar lealtad, pero el joven rehusó y mantuvo sus derechos hereditarios. Juan, enfadado, mandó a varios seguidores de Arturo a prisiones inglesas donde fueron dejados a morir de hambre. La revuelta se extendió en los dominios franceses de Juan, y el rey decidió poner fin al conflicto asesinando a su sobrino.

Existen versiones distintas sobre el autor del crimen: algunos relatos afirman que Juan mismo mató a Arturo y arrojó su cuerpo al río; otros señalan a sus vasallos, como William de Briouze o Pierre de Maulay. Sea cual sea el ejecutor, la orden provino claramente de Juan sin Tierra. En abril de 1203 la noticia de la muerte del duque de Bretaña se había difundido, y el episodio quedó como uno de los actos más repudiados de Juan en la historia.

Fuente: Marc Morris, King John: Treachery, Tyranny and the Road to Magna Carta.

La muerte de Arturo de Bretaña