La guerra de las rosas (1485): Ricardo III contra Enrique Tudor
El 9 de abril de 1483 falleció Eduardo IV. Su hijo Eduardo V debía sucederlo, pero su hermano menor, Ricardo, duque de Gloucester, tomó el poder, encarceló a Eduardo V y a su hermano Ricardo en la Torre de Londres y, con el apoyo del Parlamento, declaró ilegítimos a los hijos de Eduardo IV y Isabel Woodville, coronándose como Ricardo III.

El destino de los príncipes de la Torre sigue siendo uno de los mayores misterios de la historia inglesa, pero aquí nos centramos en cómo Ricardo III perdió el trono ante Enrique Tudor.
Los orígenes de la Casa Tudor
Juan de Gante (John of Gaunt) tuvo tres hijos con su amante Catalina Swynford, quienes recibieron el apellido Beaufort. Enrique IV legitimó la unión, pero dejó claro que ningún Beaufort tendría derecho al trono. La viuda de Enrique V, Catalina de Valois, se casó con el noble galés Owen Tudor y de esa unión nacieron varios hijos, entre ellos Enrique Tudor.
Una de las hijas Beaufort, Margarita, se casó con Edmund Tudor, hijo de Catalina y Owen. Tras la muerte de Enrique VI, la causa Lancasterista quedó liderada por Margarita Beaufort y su hijo Enrique Tudor, que vivía en el exilio francés.
Alianzas contra Ricardo III
El golpe de Estado de Ricardo III y la sospecha sobre la muerte de los príncipes generaron descontento interno y externo. Isabel Woodville, viuda de Eduardo IV, se alió con su antigua rival, Margarita Beaufort, acordando que, si su hijo Enrique Tudor alcanzaba el trono, se casaría con su hija, Isabel de York.

El desembarco de Enrique Tudor
En 1483 Enrique intentó desembarcar en Inglaterra sin éxito; sus cómplices, como el duque de Buckingham, fueron ejecutados. En 1485 volvió a intentarlo y arribó a Milford Haven (Gales) al frente de una pequeña tropa de mercenarios franceses, buscando apoyo entre los descontentos con Ricardo III.
Los ejércitos se enfrentaron el 22 de agosto de 1485 en Bosworth. La versión más conocida proviene de la obra de Shakespeare, Ricardo III, donde el monarca pronuncia la célebre frase “Un caballo, mi reino por un caballo”.

La batalla y la caída de Ricardo III
Los reales estaban ligeramente superados en número, pero la familia Stanley, que había apoyado a los York en la guerra, cambió de bando tras el matrimonio de Thomas Stanley con Margarita Beaufort, y sus tropas permanecieron al margen hasta decidir apoyar a Enrique.
Durante la carga, Ricardo III cayó de su caballo. Según la tradición, su escolta intentó disuadirlo, pero él respondió que ese día viviría o moriría como rey de Inglaterra. Desmontado, recibió varios golpes mortales y murió en menos de una hora, marcando el fin de los Plantagenet.
El nacimiento de la dinastía Tudor
Tras la victoria, Enrique Tudor marchó a Londres, fue proclamado rey y se coronó como Enrique VII. El Parlamento había declarado al día anterior que él era el legítimo monarca, convirtiendo a Ricardo III y a sus seguidores en rebeldes.
El cuerpo de Ricardo III fue trasladado a Leicester, donde fue enterrado sin ceremonia. Sus restos permanecieron desaparecidos hasta su hallazgo en 2012 en un aparcamiento de Leicester.