Historia de Europa

Batalla de las Termópilas

Contexto histórico

La garganta de las Termópilas, situada en la Grecia central, fue el escenario de uno de los enfrentamientos más emblemáticos de la antigüedad: la batalla entre el Imperio persa y la polis espartana.

Motivaciones del conflicto

El rey persa Jerjes I (Xerxes) buscaba expandir su dominio sobre Grecia, pero los espartanos, liderados por el rey Leónidas I, se negaron a someterse.

Desarrollo de la batalla

Mientras los persas se acercaban, los espartanos celebraban los honores a Apolo y los Juegos Olímpicos, lo que imposibilitaba declarar la guerra oficialmente. Sin recursos adicionales, Leónidas partió al paso con solo sus 300 miembros de la guardia real.

Aunque la diferencia numérica era abrumadora (300 espartanos contra aproximadamente 300 000 persas), los hoplitas lograron repeler los primeros ataques. La situación cambió cuando un pastor llamado Efialtes, resentido por no poder luchar, traicionó a los griegos y reveló a los persas un sendero oculto que rodeaba la garganta.

Con el flanco descubierto, los persas rodearon a los espartanos y los masacraron. Leónidas fue decapitado, crucificado y su cabeza atravesada con una lanza.

Legado y memorial

En el lugar de la batalla se erigieron monumentos en honor a Leónidas y a sus valientes soldados. La inscripción del monumento reza: “Contad a los espartanos, viajeros, que aquí, obedientes a sus leyes, yacemos”.