
c. 410‑520: Ángulos, sajones y jutos se asientan en Inglaterra
Tribus de ángulos, sajones y jutos (más tarde conocidos como anglosajones), procedentes de Dinamarca y el norte de Alemania, cruzaron el Canal de la Mancha e invadieron la antigua Britania (lo que hoy es Inglaterra o Gran Bretaña). Los anglosajones llamaron a los territorios que conquistaron “la Tierra de los Ángulos”, de donde proviene el nombre de Inglaterra.
c. 600: Inglaterra se divide en siete reinos independientes
Los anglosajones fundaron siete reinos en Inglaterra: Northumbria, Mercia, East Anglia, Essex, Kent, Sussex y Wessex. Cada uno estaba gobernado por un rey guerrero, al que servían nobles, campesinos y esclavos. Los nobles y campesinos eran libres, pero tenían la obligación de luchar por su rey. Algunos reyes anglosajones fueron enterrados en barcos rodeados de tesoros: cascos, armas y joyas. La mayor parte de la población vivía en aldeas y, en algunos casos, en ciudades más grandes. Los hombres trabajaban en los campos, cazaban, pescaban o ejercían oficios como alfareros, herreros y carpinteros; las mujeres cocinaban, tejían, cuidaban del ganado y de los pollos.

c. 800: Invasión danesa
Ejércitos de daneses (vikingos de Dinamarca) invadieron Inglaterra y conquistaron todos los reinos, excepto Wessex.
871 d.C.: Alfredo es coronado rey de Wessex
Los vikingos se asentaron en Londres y obligaron al joven rey de Wessex, Alfredo, a pactar la paz. Alfredo será recordado como Alfredo el Grande por su destacada labor y por las anécdotas de su infancia que aparecen en las crónicas. Reinó sobre Wessex hasta su muerte en 899.
874‑878 d.C.: El rey Alfredo repele a los daneses de Wessex
Alfredo recuperó también el control de Sussex, Kent y Mercia. Permitió que los daneses se establecieran en la zona oriental de Inglaterra y siguió gobernando el resto del país. Construyó fortalezas, mantuvo una flota eficaz, promulgó leyes justas y fomentó el arte, la religión y la educación.
924‑939 d.C.: Reinado de Athelstan
Athelstan, nieto de Alfredo el Grande, se convirtió en rey de Inglaterra, consolidando gran parte del territorio bajo un solo monarca.

1013‑1042 d.C.: Inglaterra bajo reyes daneses
Los daneses volvieron a invadir Inglaterra y mantuvieron el control del reino durante aproximadamente treinta años.
1042‑1066 d.C.: Reinado de Eduardo el Confesor
Los anglosajones recuperaron el poder y Eduardo el Confesor fue coronado rey. Muy devoto, ordenó la construcción de la Abadía de Westminster. Tras su muerte en 1066, Haroldo, conde de Wessex, ascendió al trono como rey de Inglaterra.
1066 d.C.: Fin del periodo anglosajón
Haroldo derrotó a un ejército vikingo en la batalla de Stamford Bridge, pero poco después fue vencido por los normandos, quienes conquistaron Inglaterra.
