
Vida de los vikingos
Los vikingos eran pueblos escandinavos procedentes de Dinamarca, Noruega y Suecia. La mayoría eran agricultores, artesanos o pescadores que vivían en largas casas comunales bajo la autoridad de un jefe. Allí trabajaban, comían y dormían en comunidad.
Sin embargo, la imagen más conocida los describe como media piratas y comerciantes de botín. El término “viking” probablemente deriva de una expresión que significa “operación de saqueo”. Son recordados como guerreros temibles que sembraban terror y muerte a su paso.
Creencias nórdicas
Los vikingos creían que los guerreros muertos iban al Valhalla, la morada del dios Odín. En ese paraíso, los caídos festinesaban cada noche acompañados por hermosas doncellas, las valquirias.
En la mitología escandinava los dioses principales son Thor (dios del trueno y la guerra) y Odín (sabio señor de la muerte y de los guerreros). Dos cuervos, Huginn y Muninn, representan el “pensamiento” y la “memoria”.

Ritos funerarios
Los vikingos enterraban a sus muertos con alimentos, tesoros, esclavos y animales para acompañarlos en la otra vida. Algunos guerreros valientes eran depositados en un drakkar para que pudieran navegar directamente al Valhalla.
El drakkar vikingo
Los vikingos fueron intrépidos exploradores y construyeron barcos robustos y veloces, los drakkars. Estas embarcaciones, a menudo rematadas con una cabeza de dragón tallada, servían tanto para el comercio como para la guerra y permitían cambios de rumbo rápidos y eficientes.
Circa 790: inicio de los saqueos
Al quedar escasas tierras para explotar, los vikingos comenzaron a explorar otras regiones. Primero asaltaron las costas europeas, estableciendo rutas comerciales y, eventualmente, asentamientos. Durante más de tres siglos aterrorizó a poblaciones de toda Europa, infiltrándose en pueblos y ciudades gracias a sus rápidos drakkars.

Circa 830‑900: ataques relámpago en Islas Británicas y Francia
Los vikingos invadieron vastos territorios como Inglaterra, Escocia, Irlanda, Francia e Italia.
Circa 860: asentamiento en Rusia
Barcos cargados de colonos vikingos llegaron al este de Europa. Estos hombres, conocidos como los “Rus” (los rojos), dieron origen al nombre de Rusia.
Circa 900‑911: fundación de Normandía
Tras buscar riquezas y gloria, los vikingos empezaron a establecerse permanentemente, lo que exigía una mayor organización. Muchos llegaron al norte de Francia y fueron llamados “normandos” (hombres del norte), de donde proviene el nombre de Normandía.

Circa 983‑986: colonización de Groenlandia
Exiliado por asesinato, Erik el Rojo (apodado así por su cabello y barba rojizos) partió hacia Groenlandia y fundó la primera colonia europea allí. Su padre había sido también desterrado de Noruega por un crimen similar.
Circa 1000: Leif Eriksson llega a América del Norte
Leif Eriksson, llamado “Leif el Afortunado”, hijo de Erik el Rojo, navegó hacia el oeste y alcanzó lo que llamó “Vinland”, una tierra donde crecían vides, ubicada en la actual Terranova, Canadá. Estableció una colonia, pero los indígenas la atacaron y los vikingos se retiraron a Groenlandia.
Hacia 1100: fin de los saqueos
Muchos vikingos se convirtieron al cristianismo, lo que redujo considerablemente su violencia.