Introducción
Tras la muerte de Alejandro Severo, el Imperio Romano entró en una fase conocida como la era de los "emperadores del cuartel". En apenas 50 años, más de 20 emperadores subieron al trono y la mayoría murieron violentamente, lo que marcó la profunda crisis del siglo III.
Maximino Tracio y los cuatro emperadores (235‑238)

Tras el asesinato de Alejandro Severo, el ejército proclamó a Maximino Tracio, un soldado de origen tracio de 62 años, como emperador. Su ascenso no contó con experiencia senatorial ni administrativa, solo con su fama de guerrero. Mientras derrotaba a los germanos, el senado favoreció a Gordiano I, un antiguo pretor y cónsul, nombrándolo emperador en África del Norte.
El enfrentamiento entre los partidarios del ejército y los del senado desencadenó una serie de asesinatos: Gordiano I y su hijo Gordiano II murieron en la batalla; los co‑emperadores Balbino y Pupieno fueron ejecutados por sus propias tropas; y Maximino Tracio fue asesinado por sus guardias mientras marchaba a Roma. En 238 d.C. cinco emperadores perdieron la vida, una de las épocas más sangrientas de la historia.
Gordiano III y Filipo el Árabe (238‑249)

El Senado eligió al joven Gordiano III, de 13 años, como emperador bajo la tutela del jefe de la guardia, Timesitheus. Durante su reinado se enfrentó al imperio sasánida y a los germanos. La muerte de Timesitheus dejó a Gordiano sin su principal apoyo, y en 244 d.C. fue asesinado por el nuevo jefe de la guardia, Filipo el Árabe.
Filipo intentó negociar con el rey persa Sapor I, pero su reinado fue breve y terminó en suicidio tras una revuelta militar que instaló a Decio como emperador.
Decio, represión cristiana, invasión germánica y Treboniano
Decio es recordado en Europa por la persecución generalizada de los cristianos, extendida más allá del clero. Simultáneamente, una gran oleada germánica, estimada en 300 000 guerreros, invadió el norte del imperio. Decio murió en combate contra los germanos en 251 d.C., convirtiéndose en el primer emperador romano fallecido contra un enemigo no romano.
Le sucedió Treboniano Galo, gobernador de la provincia de Moesia, que pactó la paz con los invasores. Sin embargo, su actitud conciliadora provocó el descontento del ejército, lo que llevó a la ascensión de Valeriano.
Valeriano (253‑260)

Valeriano es famoso por ser el único emperador romano capturado por los sasánidas tras la derrota en la batalla de Edessa (260 d.C.). Su cautiverio y muerte en Persia simbolizan el declive del imperio.
Gallieno y el periodo de los Tres Reinos Romanos
Tras la captura de Valeriano, su hijo Gallieno asumió el trono. Debió enfrentar simultáneamente a los germanos del norte y a los persas del este. Mientras tanto, el imperio se fragmentó: Postumo estableció el "Imperio Galo" en Occidente y Zenobia fundó el "Imperio Palmira" en Oriente, creando así tres estados rivales.
Gallieno logró estabilizar la economía y reforzar el ejército, pero fue asesinado por sus propios caballeros en 268 d.C.
Claudio Gótico (268‑270)

De origen humilde, Claudio Gótico se convirtió en emperador y obtuvo una victoria decisiva sobre los godos. Introdujo a estos pueblos en el ejército romano y promovió su asentamiento agrícola. Murió poco después a causa de la peste.
Aureliano, unificador de los tres reinos (270‑275)

Aureliano, descubierto en la frontera del Danubio, reinó durante cinco años y logró reunificar el imperio. Recuperó la provincia de Dacia, derrotó a Zenobia y reconquistó el Imperio Galo sin grandes batallas. También reforzó las defensas de la ciudad de Roma. Fue asesinado por sus propios oficiales mientras preparaba una campaña contra los persas.
Interregno, emperador Tácito y Probo

Tras la muerte de Aureliano, hubo cinco meses de vacío de poder. Finalmente, el senador Tácito, de 75 años, fue proclamado emperador. Su breve gobierno se centró en la reforma fiscal y la defensa de las fronteras, pero murió de enfermedad en 275 d.C.
Le sucedió Probo, comandante del este, quien adoptó una política de asimilación con los germanos y mantuvo la estabilidad durante varios años. Fue asesinado por sus soldados en 282 d.C.
Cayo, Numeriano, Carino y la transición a la era de Diocleciano
El secretario de la guardia Cayo se hizo emperador, seguido por su hijo Numeriano y por Carino. Ambos fueron asesinados, dejando a Roma sumida en caos. En 284 d.C. el general Diocleciano tomó el poder, marcando el fin de la era de los "emperadores del cuartel" y el inicio del sistema tetrárquico.
Conclusión
El siglo III fue una época de crisis profunda, marcada por una sucesión rápida de emperadores militares, fragmentación territorial y graves amenazas externas. A pesar de la inestabilidad, figuras como Aureliano lograron restaurar temporalmente la unidad del imperio, preparando el camino para la reforma de Diocleciano que pondría fin a la era de los emperadores del cuartel.