El hombre que descubrió la pista búlgara: la investigación del juez Ferdinando Imposimato
Una investigación que vinculó el intento contra el Papa con la KGB
El juez italiano Ferdinando Imposimato, retirado pero aún activo en la academia, dedicó los últimos años de su vida a esclarecer el atentado contra el Papa Juan Pablo II. Fue él quien, tras analizar documentos y testimonios, descubrió la denominada “pista búlgara”, una ruta de desinformación diseñada por los servicios secretos comunistas para desviar la investigación hacia Moscú y la KGB.
Perfil del juez Imposimato
De unos setenta años, de porte esbelto y elegancia discreta, Imposimato parece más un caballero inglés que un italiano. Su carrera incluye:
- Investigaciones de alto perfil, como los secuestros y asesinatos de Aldo Moro y Vittorio Bachelet.
- Responsable de los juicios contra la Mafia y la Camorra.
- Senador y diputado (1987‑1994) y miembro de la Comisión Antimafia.
- Presidente honorario de la Corte Suprema de Apelación.
- Profesor en tres universidades italianas.
El atentado contra el Papa y la “pista búlgara”
Durante la pesquisa del intento contra Juan Pablo II, Imposimato identificó una serie de contactos y documentos que señalaban una conexión directa con la inteligencia búlgara, la cual, a su vez, canalizaba órdenes de la KGB. Tras recibir amenazas y el asesinato de su hermano por “agentes desconocidos”, el juez se trasladó a Estados Unidos con su familia. Más tarde descubrió que otros magistrados habían recibido amenazas similares, aunque sin llegar a los homicidios.
La hipótesis de la pista búlgara fue ridiculizada y desestimada en los medios, y el único culpable condenado fue el sicario turco Ali Agca, quien cumplió prisión por el atentado.
El legado del Papa Juan Pablo II
El texto de Fr. Adam Boniecki, publicado en la edición especial de Tygodnik Powszechny Historia titulada “Él nos dio fuerza”, celebra el 40.º aniversario de la elección de Karol Wojtyła como Papa. Según un informe de TNS Polska (2016), la elección de un pontífice polaco fue el acontecimiento más significativo para los polacos, superando la Batalla de Grunwald, la independencia de 1918 y el surgimiento del Solidarismo.
Tras la muerte del Papa Juan Pablo I, tras solo 33 días de pontificado, el cónclave eligió a Wojtyła. Su papado de 27 años se caracterizó por:
- Un acto de penitencia por los pecados de la Iglesia.
- Un nuevo acercamiento al diálogo interreligioso.
- Una mayor sensibilidad hacia la pobreza y los peregrinajes.
- Intentos de promover una visión más inclusiva del feminismo.
Durante su vida fue llamado “Juan Pablo el Grande”. Su legado sigue vigente en la Iglesia y la sociedad.
Contribuyentes de la edición especial
Participaron escritores y figuras públicas como Andrzej Stasiuk, Katarzyna Wiśniewska, el obispo Tadeusz Pieronek, Gian Franco Svidercoschi, Anna Mateja, Zuzanna Radzik, Józefa Hennelowa, Marek Zając, el cardenal Stefan Wyszyński, Fr. Adam Boniecki, el arzobispo Grzegorz Ryś, Agnieszka Sabor, Tadeusz Mazowiecki, Stanisław Stomma, Stefan Swieżawski, Władysław Bartoszewski, Hanna Malewska y Halina Bortnowska. La publicación también incluye una conversación entre Jerzy Turowicz y Juan Pablo II.
“Weekly Universal History” – reconocido en la prensa especializada.