Historia de Europa

El comercio en la Edad Media

Introducción

En la Edad Media, el comerciante especializado en productos orientales (pimienta, nueces, canela, aceite…) era una figura adinerada. Con la expansión del comercio a gran escala, la fortuna y el poder de los "burgueses comerciantes" crecieron sin detenerse. A finales de este periodo, las pequeñas asociaciones regionales de artesanos y mercaderes evolucionaron hasta convertirse en poderosas ligas europeas.

  • Canales de comunicación
  • Actividad comercial en la Edad Media
  • Navegación

Los canales de comunicación

Nuevas rutas comerciales

Los europeos comenzaron a abrirse paso hacia territorios externos. Las Cruzadas les otorgaron confianza tanto en tierra como en mar, lo que permitió que el mapa de rutas medievales abarcara todo el continente.

  • En el norte, la Hansa, una asociación de ciudades germánicas y escandinavas, monopolizó el comercio en el Mar del Norte y el Báltico.
  • En el sur, los puertos de Génova, Amalfi y Venecia dominaban el Mediterráneo, beneficiándose de la reactivación del comercio con los puertos del Levante tras las Cruzadas.

Carreteras de caravanas y rutas marítimas también llegaban a la India, el Sudeste Asiático y China. Los europeos compraban allí especias y seda, y a cambio exportaban madera, hierro, trigo, vino y aceite.

Caravana española

El comercio en la Edad Media

Caravana cruzando la Ruta de la Seda (Biblioteca Nacional de Francia)

Innovaciones técnicas

El auge del comercio medieval se apoyó en importantes avances en transporte. En tierra, la herradura, el arnés y el aparejo de caballos mejoraron la eficiencia del tiro. Se reforzaron las ruedas de carros con tiras de hierro y se ampliaron los caminos pavimentados. En el siglo XIV aparecieron correas que suspendían las cajas de los carros y el eje giratorio de los remolques.

La red romana

Desde Roma, un denso entramado de vías conectaba todo el Imperio, con estaciones de relevo para caballos y posadas para viajeros. Tras la caída del Imperio, la red decayó gradualmente; sólo las vías principales recibieron mantenimiento hasta el siglo III d.C. La magnificencia de la infraestructura romana desapareció con el colapso del poder central.

El Pont du Gard, acueducto romano del siglo I

El comercio en la Edad Media

Vías de invasión

En el siglo VII, las deterioradas calzadas romanas seguían siendo las más transitadas y fueron usadas por tribus bárbaras para invadir el Imperio. A partir del siglo VIII, esas rutas fueron abandonadas en favor de caminos locales, lo que provocó la despoblación de pueblos y coincidió con el inicio del feudalismo.

El "Pequeño Renacimiento" carolingio

Durante la segunda mitad del siglo VIII, Carlomagno impulsó una revitalización comercial, intelectual y religiosa. El Imperio carolingio mantuvo, durante aproximadamente 150 años, una auténtica renacimiento que reactivó las vías europeas, aunque ya no eran las antiguas calzadas romanas, sino caminos más modestos construidos con los materiales de esas vías.

Mapa de Europa occidental

El comercio en la Edad Media

Feudalismo y localización del comercio

El feudalismo, que se afianzó en el siglo X, limitó el comercio a nivel local. Los señores feudales protegían a sus vasallos, pero las rutas eran inseguras y los viajes escasos. Las ciudades quedaban desiertas y la población de Roma cayó de medio millón a menos de cincuenta mil habitantes.

Rutas al servicio de las peregrinaciones

A partir de mediados del siglo XI, la actividad comercial revivió. El Camino de Santiago se convirtió en la vía más transitada de Europa, protegido por la Orden de los Templarios, que combatían a bandidos y saqueadores. Además de peregrinos, la ruta acogía a comerciantes, artesanos, músicos y todo tipo de viajeros.

Actividad comercial en la Edad Media

División del periodo medieval

  • Alta Edad Media: Desde el siglo V hasta mediados del XI, caracterizada por una economía rural basada en el trueque.
  • Baja Edad Media: Desde el siglo XI en adelante, florecen los gremios y las hanse, sentando las bases de un capitalismo incipiente.

Calzada comercial en la Edad Media

El comercio en la Edad Media

De las cofradías a las ligas

Originalmente fraternidades religiosas, muchas cofradías evolucionaron hacia corporaciones que defendían los intereses de sus miembros y regulaban la calidad y los precios de los productos. A medida que las ciudades crecían, los artesanos se agruparon por oficio (sastre, orfebre, pintor, etc.) y formaron gremios que extendieron su influencia a nivel regional.

Gremios y corporaciones

Los gremios contaban con privilegios legales: fijación de precios, normas de pesos y medidas y, en casos excepcionales, derecho a acuñar moneda. Ejemplos notables son el Gremio de Mercaderes de Tiel (Países Bajos) y la Hermandad de la Sala Baja de Valenciennes (Francia). En Flandes y a lo largo del Rin surgieron los gremios más influyentes de la época.

Festival Ommeganck en Bruselas

Procesión de oficios con los emblemas de distintas cofradías.

El comercio en la Edad Media

Las hanse europeas

Los gremios dieron paso a las hanse, ligas de ciudades mercantes que buscaban una política comercial más ambiciosa:

  • Hansa de Londres: más de veinte ciudades británicas centradas en el comercio con la capital.
  • Hansa des XVII Villes: asociación de mercaderes de lana fundada en 1230 en los Países Bajos y el norte de Francia.
  • Hansa Teutónica: la más famosa, alcanzó su apogeo en el siglo XIV y sus representantes eran tratados como embajadores de un gran Estado.

El comercio hanseático se basaba en pieles y cera procedentes de Rusia y Prusia, y en lana flamenca, sal gema, cobre e hierro sueco, además de vinos franceses y del Rin. En el siglo XV la decadencia de los gremios y hanse fue evidente, salvo la Hansa Teutónica, que perduró hasta el siglo XIX en forma de asociaciones religiosas.

Ferias mayores

Las ferias, que se celebraban en ciudades como Londres, Reims, Troyes, Colonia, Leipzig o Ginebra, eran el corazón del comercio medieval. Cada feria duraba entre seis y siete semanas, siguiendo un calendario que permitía que una feria siguiera a otra sin interrupciones. Allí se negociaban grandes acuerdos, se fomentaba la producción artesanal y se introducían instrumentos financieros como la letra de cambio, que permitía pagar deudas a distancia sin recurrir al préstamo con intereses prohibido por la Iglesia.

Ferias de comerciantes

El comercio en la Edad Media

Navegación y avances técnicos

Innovaciones en la navegación

El comercio medieval se benefició de importantes avances náuticos. La difusión de la brújula, posiblemente introducida por los árabes o redescubierta por navegantes europeos, permitió a los marinos orientarse sin temor a perderse. Junto a la brújula, el astrolabio y el sextante árabes facilitaban la medición de la altura de las estrellas y, con ello, la determinación de latitud y longitud.

En el siglo XIII, los genoveses conectaron Italia con Flandes e Inglaterra mediante galeas equipadas con velas latinas triangulares, timón de popa y verga giratoria, que mejoraban la maniobrabilidad y permitían navegar contra el viento.

La galeasa

Los navegantes italianos, franceses y catalanes utilizaban la galeasa, cuyo diseño seguía la regla catalana "tres, dos, una" (longitud tres veces la anchura, anchura dos veces la altura).

El comercio en la Edad Media

El comercio marítimo

Tras la caída del Imperio romano, el comercio marítimo se mantuvo activo bajo el Sacro Imperio Romano Germánico, con quinquerremes y trirremes que transportaban trigo egipcio a Ostia. En el siglo III la construcción de grandes trirremes cesó y la piratería en el Mediterráneo se intensificó. Más tarde, genoveses y venecianos lucharon por el dominio del Mediterráneo, mientras que los portugueses, tras inventar la carabela, abrieron rutas hacia África y Asia, monopolizando el comercio de especias durante siglos.


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