Historia de Europa

El histórico Dakota 622, veterano de la Guerra de Corea, vuelve a surcar los cielos

El histórico Dakota 622, veterano de la Guerra de Corea, vuelve a surcar los cielos

Un vuelo conmemorativo que revive la historia

En 2019, el legendario C‑47 Dakota volvió a ser protagonista. Setenta y cinco años después del Día D, doce Dakota restaurados, tripulados por voluntarios y veteranos, cruzaron el Atlántico desde EE. UU. hasta Europa en el marco de la serie de eventos “Daks Over Normandy”. El espectáculo de varios aviones históricos surcando los cielos de Normandía permitió a los amantes de la aviación revivir un capítulo crucial de la Segunda Guerra Mundial.

El retorno del Dakota 622 a la Fuerza Aérea Griega

Durante la ceremonia de presentación del nuevo avión de entrenamiento Technam P2002JF, el comandante de vuelo Stavros Sidiropoulos anunció la intención de devolver a vuelo el Dakota 622, una pieza única de la historia aeronáutica griega. El avión, que actualmente se encuentra en la base del 113.º Ala de Caza en Salónica, será puesto en condición operativa gracias al compromiso oficial de la Fuerza Aérea Helénica.

Importancia de este proyecto

Según Sidiropoulos, “el Dakota 622 es el único ejemplar en condiciones de vuelo que participó en la Guerra de Corea”. Su restauración no solo preservaría una pieza histórica, sino que también tendría un valor simbólico y educativo, recordando la participación de Grecia en el conflicto bajo bandera de la ONU.

Historia del Dakota 622

Tras recibir los primeros C‑47 de EE. UU. y Reino Unido en 1947, Grecia incorporó 88 aviones a sus escuadrones de transporte táctico (355.º y 356.º). En noviembre de 1950, el país se unió a la misión de la ONU en Corea. El 17 de septiembre de 1951, el Dakota 622, apodado “Poseidón”, se vio forzado a aterrizar en el helado Mar Amarillo. Tras reparaciones en la base aérea Clark, Filipinas, regresó a Grecia, donde voló durante décadas sobre el Egeo, acumulando miles de horas de vuelo.

Planes y desafíos para su reactivación

El comandante Sidiropoulos propone una colaboración diplomática, incluso con co‑financiación del gobierno coreano, y el aprovechamiento de técnicos y ingenieros con certificaciones de aviación civil. “Con el apoyo adecuado, podríamos volver a ver al 622 en el aire, quizá incluso realizando un vuelo simbólico de Grecia a Corea, como gesto de paz mundial”, afirmó.

Recuerdos de la tripulación

“Recuerdo una vez que, por mal tiempo, tuvimos que aterrizar en Skiathos con un motor en marcha. Volábamos una hora y veinte minutos con una sola hélice; ninguno de nosotros había vivido algo así. Gracias a la experiencia acumulada, logramos superarlo. Es el avión más seguro del mundo, siempre que lo conozcas bien”, comentó emotivamente Sidiropoulos.

Fuente: APE‑ME