Tensiones nacionalistas
El archiduque Francisco Fernando era el heredero al trono austrohúngaro, que gobernaba un imperio multietnico. En regiones como Bosnia y Herzegovina, anexionada en 1908, crecían los sentimientos nacionalistas que demandaban independencia o unión con Serbia.
Nacionalismo serbio
Muchos serbios veían la presencia austrohúngara como una afrenta a la unidad eslava. El movimiento panserbio aspiraba a reunir a todos los serbios bajo un solo Estado, y algunos grupos radicales pensaron que eliminar a Francisco Fernando provocaría un conflicto que favoreciera la expansión serbia.
Inestabilidad política en los Balcanes
Los Balcanes, incluida Serbia, eran una zona de constante agitación política y guerras. Los políticos y militares serbios albergaban un fuerte sentimiento antiaustriaco y consideraban al archiduque como símbolo de opresión.
Gavrilo Princip y la Mano Negra
El asesino fue Gavrilo Princip, un nacionalista bosnio‑serbio integrante de la organización conocida como la Mano Negra. Princip y sus compañeros creían que el asesinato encendería una revolución que liberaría a Bosnia y Herzegovina.
Ultimátum y crisis diplomática
Tras el atentado, Austria‑Hungría presentó a Serbia un ultimátum acusándola de participar en la conspiración. La respuesta serbia no satisfizo a Viena, lo que intensificó la crisis y desencadenó la Primera Guerra Mundial.
El asesinato del archiduque fue el catalizador de una cadena de alianzas y movilizaciones que arrastró a Europa a la guerra.