Juicios por crímenes de guerra
Tras la rendición, los Aliados establecieron tribunales para juzgar a los responsables de crímenes de guerra. El más conocido fue el Tribunal Militar Internacional de Núremberg, que procesó a los líderes nazis, pero también se crearon juzgados para oficiales y soldados de menor rango. Los condenados podían recibir la pena de muerte, cadena perpetua o penas de prisión.
Desnazificación
El proceso de desnazificación buscó eliminar a los nazis y a sus colaboradores de cargos de autoridad. Incluía la investigación, el enjuiciamiento y la sanción de quienes habían participado en crímenes contra prisioneros.
Ejecuciones extrajudiciales
En algunos casos, soldados acusados de crímenes fueron asesinados por tropas aliadas o civiles sin pasar por un juicio formal, como represalia directa por sus actos.
Impunidad parcial
No todos los agresores fueron castigados; algunos escaparon a la justicia o nunca fueron identificados. Sin embargo, las sanciones impuestas sirvieron como disuasión y como reconocimiento de la responsabilidad individual.