Historia de Europa

Patras (1821‑22): gloria griega, ASCO y fracasos de la revolución

Contexto y comienzo de la revolución

La Revolución Griega estalló en marzo de 1821. En el Peloponeso, la ciudad de Patras – conocida entonces como Ai Paleai Patrai – era una de las urbes más importantes, aunque bajo fuerte dominio otomano. Desde febrero de 1821 los griegos dejaron de pagar el impuesto de capitación a los turcos, lo que generó gran tensión. El 20 de febrero los otomanos se retiraron al castillo de la ciudad con sus familias y tesoros, mientras la población civil griega se refugiaba en las islas Íptanas, en las montañas o en los consulados extranjeros (francés y ruso). El cónsul británico, Green, se mostró hostil a los revolucionarios.

El estallido de la revuelta (23‑25 de marzo)

El 23 de marzo las autoridades turcas solicitaron a los cónsules extranjeros que calmaran a los griegos. Esa misma tarde, unos 300 turcos incendiaron la residencia del prefecto Ioannis Papadiamantopoulos y la Metropoli de la Antigua Patras, propagando el fuego a los consulados. El ataque provocó la respuesta de grupos armados liderados por el zapatero Panagiotis Karatzas, el farmacéutico Nikolaos Gerakaris y el comerciante Evangelos Livadas. Tras intensos combates, los turcos se refugiaron en la fortaleza.

El 25 de marzo, día de la Anunciación, los guerreros griegos juraron “libertad o muerte” en la plaza de Agios Georgios y establecieron la Dirección de Acaya para sitiar el castillo. Se construyó una artillería con siete cañones transportados desde los barcos íptanos.

Primeras ofensivas y refuerzos otomanos

El asedio se complicó cuando el pasha Yusuf Selim, proveniente de Euboea, cruzó el estrecho de Río‑Antirrio el 3 de abril y, con la ayuda del cónsul Green, consiguió que muchos griegos abandonaran la zona. Los turcos perpetraron una masacre contra civiles y, pocos días después, recibieron refuerzos de 3 500 albaneses bajo Mustafa el Keghachiab. Mustafa avanzó quemando Aegio, levantó el sitio de Acrocorinto y, tras derrotar a los griegos en Argos el 25 de abril, liberó el sitio de Nafplio.

Mientras tanto, los griegos intentaron mantener el cerco de Patras siguiendo el modelo de Kolokotronis en Tripoli, logrando victorias menores en Panagias Oblou y Riganokampos, pero los suministros turcos continuaron llegando sin obstáculos.

Deterioro interno y nuevos ataques turcos

En junio, Yusuf, reforzado por los albaneses de Lali, incendió el monasterio de Oblou. Los enfrentamientos de julio fueron escaramuzas que no alteraron la situación estratégica del noroeste del Peloponeso.

La discordia interna entre los líderes griegos, que se manifestó en la muerte de Karatzas (4 de septiembre) y la retirada de los elite locales, debilitó la campaña. El 7 de septiembre una flota turco‑egipcia bajo Kara Ali e Ismail Gibraltar apareció frente a Patras, obligando a los griegos a abandonar sus posiciones.

Nombramiento de Kolokotronis y dificultades

En octubre, el Senado del Peloponeso encargó a Theodoros Kolokotronis la liberación de Patras. Sin embargo, los dirigentes locales le impidieron reunir más de 1 700 hombres y amenazaron con destituirlo si tomaba el mando. El 21 de octubre un grupo desorganizado ocupó partes de la ciudad, pero al anochecer se retiró para saqueo.

El 22 de noviembre Yusuf lanzó un contraataque; la mayoría de los griegos huyeron, y sólo 70 combatientes de Londres resistieron antes de ser forzados a rendirse.

Kolokotronis asume el control (febrero‑marzo 1822)

En febrero de 1822, tras la llegada de 8‑9 000 guerreros otomanos desde Anatolia, el ministro de Defensa Ioannis Kolettis envió a Kolokotronis con una orden escrita para retomar el asedio. Kolokotronis reunió 6 000 hombres y, con el apoyo de Plapoutas, Gennaios y Apostolis Kolokotronis, atacó a las fuerzas turcas que intentaban avanzar desde Haladritsa.

El 1 de marzo, Kolokotronis capturó el monasterio de Gerokomio (también llamado «Girokomeío») a menos de 2 km del castillo. La batalla de Gerokomio‑Saravali, con la participación de Plapoutas, Gennaios y el estandartista Nikolaos Karahalios, resultó en la derrota de los turcos, que sufrieron cerca de 1 000 muertos, heridos y prisioneros.

Intrigas y sabotaje político

El ministro de Defensa, Kolettis, intentó impedir que Kolokotronis continuara el asedio, ordenándole trasladar sus tropas a la Grecia continental para reforzar la guerra allí. Kolokotronis respondió que primero debía apagar el fuego interno (la discordia) antes de obedecer cualquier otra orden.

El gobierno, sin proporcionar recursos ni hombres, obligó a Kolokotronis a reducir su ejército a apenas 600 hombres frente a los 12 000 otomanos que defendían la ciudad. Ante la imposibilidad de lograr la victoria, Kolokotronis disolvió formalmente el campamento de Saravali el 23 de junio de 1822 y se dirigió a Tripoli.

Conclusión

El asedio de Patras mostró cómo la falta de unidad entre los revolucionarios griegos y la ausencia de una marina capaz de bloquear los suministros otomanos condenaron la operación, pese a los momentos de brillante liderazgo de Kolokotronis.