La Guerra de Sucesión Española
La Guerra de Sucesión Española (1701‑1714) fue un conflicto que enfrentó a Francia y a una coalición de potencias europeas, entre ellas Inglaterra, por la sucesión al trono español.
A diferencia de las guerras coloniales, esta contienda se centró en la herencia real y en el equilibrio de poder en Europa, no en territorios ultramarinos.
El conflicto concluyó con los Tratados de Utrecht, que redistribuyeron dominios y aseguraron el ascenso al trono de Felipe V, hijo de Luis XIV.