En la antigüedad, tanto griegos como romanos buscaron métodos para limitar la propagación de la malaria, una enfermedad transmitida por mosquitos. A continuación, se describen sus principales estrategias.
Antiguos griegos
Canales y zanjas
Los griegos excavaban zanjas y canales para drenar el agua estancada y eliminar los criaderos de mosquitos.
Aplicación de aceite
Extendían aceite de oliva sobre la superficie del agua quieta, asfixiando así las larvas de mosquito.
Uso de hierbas aromáticas
Quemaban hierbas como menta, salvia y romero con la esperanza de repeler a los insectos.
Antiguos romanos
Drenaje de humedales y acueductos
Los romanos drenaban pantanos y construían acueductos, mejorando la higiene y reduciendo los lugares de cría.
Redes y pantallas
Instalaban mosquiteros y pantallas en viviendas y edificios para impedir la entrada de mosquitos.
Remedios naturales
Utilizaban ajo, cebolla, vinagre y otras sustancias naturales como repelentes.