El Tratado de Versalles y la culpa exclusiva
El Tratado de Versalles, firmado al final de la Primera Guerra Mundial, asignó la responsabilidad total del conflicto a Alemania. Esta acusación, que se presentó como una condena unánime, fue posteriormente considerada injusta y excesivamente punitiva.
Muchos historiadores señalan que esta carga de culpa no solo desestabilizó la economía y la política alemanas, sino que también alimentó un sentimiento de resentimiento que, junto con otras causas, contribuyó al estallido de la Segunda Guerra Mundial.