Tratado de Versalles
El tratado estableció nuevas fronteras políticas tras la Primera Guerra Mundial.
Alemania perdió aproximadamente el 13 % de su territorio y la mayor parte de sus colonias ultramarinas.
La responsabilidad del conflicto se atribuyó exclusivamente a Alemania y Austria.
Se impuso a Alemania la reducción drástica de sus fuerzas armadas y la prohibición de poseer tanques, aviones de guerra y submarinos.
Además, se le exigió pagar enormes reparaciones a los Aliados, una carga que se mantuvo hasta 1988.