El Corredor Polaco y la independencia de Polonia
Tras la Primera Guerra Mundial, Polonia recuperó su independencia en 1918. El Tratado de Versalles concedió al nuevo Estado polaco un estrecho territorio que le daba acceso al mar Báltico, conocido como el Corredor Polaco.
Ese corredor estaba formado por tierras que anteriormente pertenecían a Alemania. Como Alemania había sido derrotada, se vio obligada a ceder esa zona, lo que dejó a la provincia alemana de Prusia Oriental aislada del resto del país.
En resumen, la razón geográfica es la necesidad de proporcionar a Polonia una salida al mar, lo que implicó la creación de una franja de territorio que dividió a Alemania en dos partes.