Causas de la Revolución de Julio de 1830
Descontento económico
Tras las Guerras napoleónicas, Francia cayó en una profunda recesión. Las políticas fiscales restrictivas del gobierno y los elevados impuestos agravaron la situación, dejando a amplias capas de la población en la pobreza.
Descontento político
La Restauración Borbónica, encabezada por Carlos X, resultó impopular desde su inicio. El carácter autoritario del rey y la percepción de corrupción e ineficacia del régimen alimentaron el rechazo popular.
Ordenanzas de Julio
El detonante llegó en julio de 1830, cuando Carlos X promulgó una serie de ordenanzas que suspendieron la libertad de prensa, disolvieron la Cámara de Diputados y restringieron el derecho al voto. Estas medidas provocaron una gran indignación entre los parisinos.
Los Tres Días Gloriosos
La protesta se transformó rápidamente en una revuelta abierta. Durante tres días, el 27, 28 y 29 de julio, los ciudadanos de París enfrentaron a las tropas reales. Ante la presión, Carlos X abdicó y se instauró una monarquía constitucional más liberal bajo Luis Felipe I.