Niceto Alcalá Zamora (6 de julio de 1877‑18 de febrero de 1949) fue el primer presidente de la Segunda República española. Nacido en Priego (Córdoba), estudió Derecho en Granada y obtuvo el doctorado en Madrid. En 1899 ingresó en el Consejo de Estado y, en 1905, fue elegido diputado por la circunscripción de Carolina. Ocupó los cargos de Ministro de Obras Públicas (1917) y Ministro de Guerra (1933). En 1930 abandonó el Partido Liberal Democrático y se proclamó liberal republicano.
Proclamación de la Segunda República
El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República y se formó un gobierno provisional presidido por Alcalá Zamora. Las elecciones al Congreso Constituyente, celebradas el 28 de junio, dieron la victoria a la izquierda (279 diputados), mientras que la derecha obtuvo 41 y el centro 119. El 14 de julio se inauguró la Cortes Constituyentes; el 27 se constituyó la Cámara y, al día siguiente, aprobó la moción de confianza al Gobierno provisional, legitimándolo. El 14 de octubre de 1931, Alcalá Zamora renunció a la presidencia del Gobierno por el trato a la cuestión religiosa en la Constitución, siendo sustituido por Manuel Azaña.
Constitución de 1931
El 9 de diciembre de 1931 se aprobó la nueva Constitución. Ese mismo día, Niceto Alcalá Zamora fue elegido presidente de la República; juró el 10 y tomó posesión el 11. Inmediatamente comenzaron los enfrentamientos entre partidos, que marcarían toda la vida de la II República. La derecha acusó a los republicanos de haber comprometido la unidad nacional en el Pacto de San Sebastián (18 de agosto de 1930).

Reforma agraria
En la primavera de 1932 el gobierno de Azaña expropió las grandes fincas latifundistas (262 propiedades). Sólo se indemnizó por las mejoras útiles. En septiembre se aprobó la Ley de Reforma Agraria, que nunca llegó a aplicarse plenamente.
Estatuto de autonomía de Cataluña
El 9 de septiembre de 1932 el Congreso aprobó el Estatuto de autonomía de Cataluña, cuyo proyecto había sido ratificado en referéndum el 2 de agosto de 1931. Las elecciones al Parlamento catalán, celebradas el 20 de noviembre, fueron ganadas por Esquerra Republicana, lo que sorprendió a la derecha y al centro. La situación política, social y económica del país continuó deteriorándose.
Elecciones de 1933
En 1933 la crisis económica, el alto desempleo y las huelgas generaron gran tensión social. El episodio de Casas Viejas (24 de febrero) agravó la situación y provocó la disolución de las Cortes. Las elecciones generales del 9 de noviembre fueron las primeras en las que las mujeres pudieron votar en España. Ganaron los partidos de derecha, con 204 diputados; el centro obtuvo 168 y la izquierda 94.
Revolución de octubre de 1934
Los resultados electorales no lograron resolver los conflictos sociales y políticos. En octubre de 1934 estalló una huelga general que se transformó en una serie de rebeliones, sobre todo en Asturias y Cataluña, conocidas como la Revolución de octubre.
Cataluña
En Barcelona, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó desde el balcón del palacio: «En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el Gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña, proclama el Estado catalán dentro de la República Federal española… ¡Viva la República y viva la Libertad!». El ayuntamiento se solidarizó con la Generalitat. El ejército republicano respondió con bombardeos y ataques al palacio y al ayuntamiento; la madrugada del 7 de octubre los miembros del gobierno catalán y del ayuntamiento se vieron obligados a rendirse y fueron encarcelados. Los edificios resultaron gravemente dañados y hubo muertos y heridos.

Asturias
En Gijón el ejército también intervino para sofocar la revuelta, apoyado por una columna del Tercio que llegó al puerto. En Oviedo, el general López Ochoa empleó intensamente la artillería y la aviación para aplastar a los rebeldes; el 12 de octubre la ciudad quedó reducida a escombros. El saldo total de la represión en Asturias fue de aproximadamente cuatro mil muertos.
Elecciones de 1936
Tras una serie de gobiernos inestables desde 1933, a finales de 1935 Alcalá Zamora disolvió las Cortes y convocó elecciones para el 16 de febrero de 1936. La victoria fue del Frente Popular, coalición de partidos de izquierda, que obtuvo 278 diputados; la derecha 124 y el centro 51. Manuel Azaña se convirtió en presidente del Gobierno.
Fin del gobierno de Alcalá Zamora
Alcalá Zamora, de tendencia liberal republicana, siguió como presidente de la República hasta que el nuevo Parlamento lo destituyó el 7 de abril mediante una moción de censura por haber disuelto las Cortes dos veces en el mismo mandato (artículo 81 de la Constitución). Exiliado en París y luego en Buenos Aires, dedicó sus últimos años a dar conferencias y escribir para la prensa. Falleció el 18 de febrero de 1949.